Parece que los mensajes de que por fin la recesión en España comienza a mitigar sus efectos y se vislumbra la luz al final del túnel empiezan a tener cierto reflejo en la percepción que tienen los ciudadanos sobre el estado de la economía y la situación global del país. De hecho, a lo largo del último año, el tradicional índice de confianza del consumidor elaborado por la consultora de mercados Nielsen durante la segunda quincena de noviembre 2013 arroja una evolución positiva de 12 puntos, ya que sitúa esa confianza en 58 puntos.
De esta manera, y aunque nuestra confianza sigue muy lejos aún de la media europea, posicionada en 73 puntos, y desde luego de la que registran países como Alemania (95 puntos) o Reino Unido (84 puntos), lo cierto es que se aprecian pequeñas mejorías en la percepción de los españoles sobre cuestiones como el empleo o la economía, aunque siguen siendo bajas en términos generales.
En concreto, las expectativas de los españoles sobre el empleo mejoraron en 15 puntos a lo largo de 2013, pues mientras que a principios de año un 61% tenía una mala sensación de su situación laboral para los próximos doce meses, en el cuarto trimestre de 2013 esa cifra bajó al 46%.
En cambio, la impresión sobre otros ámbitos como el estado de las finanzas personales continúa empeorando, hasta el punto de que un 71% considera que la situación de sus bolsillos es mala o no muy buena. A juicio de Gustavo Núñez, director general de Nielsen España, “la percepción de los consumidores sobre sus finanzas está directamente relacionada con los años de crisis que llevamos a las espaldas y con la moderación salarial. El bolsillo se resiente tras años de sacrificios y contenciones. Tanto es así que un 77% de los españoles cree que los próximos doce meses todavía serán malos para comprar; señal inequívoca de las expectativas de consumo de la ciudadanía”.
El estudio, que ha consultado a más de 30.000 consumidores online de 60 países, asegura que, una vez cubiertos los gastos básicos como la alimentación o la vivienda, un 34% de los españoles prefiere destinar lo sobrante del presupuesto a su tiempo de ocio, mientras que el 41% lo dedica directamente a ahorrar. En cualquier caso, un 29% asegura que también lo dirige a adquirir ropa nueva, un 27% lo piensa emplear en vacaciones, un 23% a pagar deudas o créditos, un 15% a hacerse con determinados productos tecnológicos, un 13% a utilizarlo en mejoras de su hogar, un 6% lo invertirá en un plan de pensiones, un 5% lo meterá de productos de inversión, pero un 22% dice que a nada, pues no le queda dinero alguno después de hacer frente a los gastos básicos de su casa, aunque en el anterior informe esta situación afectaba a más ciudadanos que ahora: 26%.
En cualquier caso, el impacto de la crisis hace que los ciudadanos cambien continuamente sus prácticas para adaptarse a la realidad de su economía. Así, el 77% de los consultados reconoce que en el último año ha modificado sus hábitos de consumo para ahorrar en los gastos del hogar. Esta cifra es muy similar a otros países del entorno mediterráneo que han sufrido situaciones económicas extremas como Italia (77%), Portugal (82%) o Grecia (85%), en tanto que la media europea se limita al 61%.
En concreto, un 68% de los españoles asegura que ha renunciado al ocio fuera de casa y un 66% ahorra en gas o electricidad. Y junto a esto, otras fórmulas para salvar algo de dinero son la renuncia a comprar ropa nueva, reducir la factura del teléfono, usar menos el coche o adquirir productos de marcas de alimentación más baratas. Unos hábitos aprendidos con la crisis que podrían tener continuidad una vez que las condiciones económicas mejoren, ya que un 53% asegura que seguirá reduciendo su consumo en gas y electricidad aunque la situación económica remonte.
Pero de cara a esa expectativa, el estudio de Nielsen, que también ratifica que las principales preocupaciones de los españoles se centran en la estabilidad laboral y en la marcha de la economía, seguidas a relativa distancia por la subida en las facturas, la salud y las deudas, incide en que nada menos que un 69% de la población considera que España no saldrá por el momento de la actual recesión, mientras que el 13% más optimista cree que la economía nacional sí abandonará este estado en 2014.
Imagen cortesía de stockimages / FreeDigitalPhotos.net










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