Los empresarios familiares de Madrid se muestran mucho más optimistas con respecto a la evolución económica del país que hace un año, aunque su nota a esta coyuntura se limita a un aprobado raspado (4,49 sobre 9), cuando doce meses antes la calificación se quedó en 3,59 puntos en la “Encuesta de Percepción Económica” que todos los años realiza la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM) entre sus empresas asociadas.
Lo cierto es que los dos trimestres de crecimiento positivo de la economía constituyen para el 57% de los empresarios familiares de esta comunidad autónoma la prueba de que estamos ante una “recuperación firme”. No obstante, emplazados a dar una nota de 0 a 9 a las principales reformas que a su juicio necesita España para afianzar su recuperación, los empresarios familiares consideran prioritarias: el recorte de las Administraciones Públicas y el aumento de su eficiencia (8,58); la reducción de cotizaciones sociales (7,92); la mejora de las condiciones de financiación (7,87); la reforma de la fiscalidad empresarial (7,83); la mejora del sistema educativo (7,64); la reducción de indemnizaciones en caso de despido (7,54); los incentivos a la innovación y reforma del sistema energético que reduzca el coste de la energía (6,4), y la reducción del salario mínimo interprofesional (3,16).
Por lo que respecta a las previsiones de los empresarios para el ejercicio 2014, el 71% cree que será mejor en términos económicos que el 2013, y más de la mitad (el 59%) prevé que aumente su cifra de ventas, lo que supone 11 puntos por encima de quienes así lo vaticinaban hace un año. Y también se detecta un claro optimismo en lo que se refiere a la creación de empleo: un 48% asegura tener intención de aumentar sus plantillas este año, mientras que hace tan solo un año sólo eran un 24% los que se inclinaban por esta opción.
Sin embargo, los empresarios familiares madrileños consideran que las principales dificultades para el crecimiento de sus negocios son, por este orden: la rigidez de los sistemas de contratación y despido (32%); las dificultades para obtener financiación (31%), la reducción de la demanda (22%); la competencia de terceros (8%) y los costes salariales altos (7%).
Asimismo, señalan que los principales retos que deberán encarar en los dos próximos años para asegurar la viabilidad de sus proyectos serán, de mayor a menor importancia, la generación de actividad (23%), la internacionalización (20%), el tamaño de empresa ( 20%), la innovación en productos, procesos y mercados (17%), el acceso a la financiación (8%), la reducción de costes (7%) y el relevo generacional (5%).
En cualquier caso, la consulta apunta hacia una mayor predisposición de los empresarios familiares por incrementar sus inversiones en España. En concreto, son un 59% los que se decantan por esta opción, cuando hace tan sólo un año eran sólo el 42%. Y a la hora de financiar sus inversiones, resulta significativo que un 34% contemple recurrir a vías alternativas, entre las que se cuentan el capital desarrollo (20%), MARF (7%) y capital riesgo (7%).
La investigación, que ha consultado a 100 empresarios de compañías familiares, revela que los participantes conceden, sin embargo, un claro suspenso (3,81 puntos) a la situación política actual del país, aunque sí valoran en bastante mejor medida (4,75 puntos) la situación política en la Comunidad de Madrid. E incluso un 64% de los empresarios está de acuerdo con la política impositiva vigente de su comunidad autónoma, al margen de que casi la mitad de los propietarios de empresas familiares de la región (el 46%) concede mucha importancia a la futura reforma fiscal para que las buenas previsiones se consoliden.
Imagen cortesía de zirconicusso / FreeDigitalPhotos.net










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