A un punto de la media europea y a 18 de Suecia, país que lidera la edición de este año la comparativa UE + Noruega, España, con 65 puntos sobre 100, vuelve a ocupar la decimosexta posición del ranking que mide el desarrollo de la Sociedad de la Información.
Lo cierto es que el índice de convergencia “eEspaña 2014”, elaborado por la Fundación Orange, refleja la estabilidad de la situación de nuestro país en la sociedad de la información respecto a Europa, región en la que España ocupa la posición decimocuarta en términos de PIB per cápita.
En esa línea, España destaca, dentro del panorama de la UE, en indicadores como: el acceso a Internet desde redes móviles, apoyado en una tasa de penetración de smartphones superior al 50%; la proporción de internautas que buscan trabajo o realizan cursos de formación online; o la interacción virtual entre individuos (tanto la utilización de redes sociales como el uso de redes P2P es superior al resto de la UE). Otros indicadores, en cambio, muestran una posición española no tan positiva, como por ejemplo: la escasa inversión en I+D; el estancamiento de la proporción de personas y empresas usuarias de Internet que realizan comercio electrónico; el número de empresas con disponibilidad de página web; o el menor uso de la banca electrónica.
De esta manera, la Agenda Digital Española ya ha alcanzado, a finales de 2013, el objetivo para tres de sus indicadores antes de 2015. Concretamente, se han conseguido dos objetivos en los que los operadores de telecomunicaciones han tenido un protagonismo claro, como son la cobertura de población con redes de más de 100 Mbps y con tecnología HFC, y por otro lado, en el ámbito de confianza digital se ha obtenido el objetivo relacionado con las reclamaciones presentadas por los usuarios de servicios de telecomunicaciones ligadas con la facturación, aunque este es un indicador sin medición acumulada y que puede variar anualmente.
En cualquier caso, el estudio revela que el 2013 estuvo marcado por el signo negativo en lo que se refiere a algunos datos de la Sociedad de la Información. Así, el volumen de negocio del hipersector TIC registró un decrecimiento de más de un 7% con respecto al año anterior; una caída especialmente percibida en los sectores TIC de servicios y, en particular, en lo relativo al comercio TIC, tanto mayorista como minorista. A su vez, la contribución al PIB de los sectores de información y comunicaciones registra un leve descenso y se cifra en un 4,2%, si bien el esfuerzo innovador de los sectores TIC es superior a la posición relativa que ocupan en términos de valor añadido.
Y en ese sentido, también fueron negativos los datos de los sectores que conforman la industria de los contenidos: en 2013 cayó la facturación del mercado de videojuegos (15% menos de unidades vendidas), de la prensa online, de la inversión publicitaria online y, por primera vez, del mercado discográfico digital (un -0,3%), si bien, a pesar de ese leve descenso, ocupa ya el 40% de los ingresos totales de la industria musical. En cuanto a los ingresos del sector de Servicios de Telecomunicaciones, continuaron en 2013 también la senda descendente de años anteriores y experimentaron una caída de más de un 7% en términos interanuales (un -7,2% teniendo en cuenta los servicios audiovisuales y un -8,2% contando solo los datos de los principales operadores). En este marco, la bajada de los ingresos medios por cliente se ha producido de forma generalizada y continuada en todos los segmentos, tanto en telefonía fija como en móvil, mientras que en la contribución a los ingresos totales se incrementa la importancia de la banda ancha, en especial la móvil, compensando la fuerte bajada en los ingresos del tráfico de voz.
No obstante, la ciudadanía española, aunque a menor ritmo que años anteriores, en 2013 ha continuado avanzando en el desarrollo de la sociedad de la información, como certifican varios parámetros que siguen creciendo cada año. Así, el 70% de los hogares españoles tienen acceso a Internet y, de ellos, la práctica totalidad se conecta a través de banda ancha, lo que implica una calidad de conexión media superior a la de la UE; además, el 72% de la población española se ha conectado a Internet en los últimos tres meses y haciéndolo, además, de forma activa, ya que el 75% de los internautas declara que accede a diario a la Red. Pero destaca sobre todo el hecho del notable incremento de la utilización del teléfono móvil para acceder a Internet, debido a la generalización del empleo de smartphones. En concreto, el 45% de los españoles accede a Internet a través de sus móviles: el 64% de los internautas ha utilizado mensajería instantánea o ha escrito mensajes en redes sociales, frente al 57% de los internautas europeos; y otra muestra más de esta tendencia es que Whatsapp es la aplicación más instalada por los usuarios de smartphones, y Facebook por los de tabletas (en el ámbito empresarial, el crecimiento de los medios sociales también es relevante, con casi un 12% más de empresas que los utilizan).
En lo que respecta al comercio electrónico, el 32% de los españoles ha comprado algún producto online en el último año, un porcentaje de penetración todavía débil si se compara con el resto de países de la UE, ya que este valor no alcanza la mitad del que existe, por ejemplo, en Dinamarca o Reino Unido. Los mayores compradores online son los ciudadanos de entre 25 y 34 años, como constata el hecho de que casi la mitad de las personas de este estrato ha comprado en la Red en el último año. Por su parte, en las empresas españolas, aunque no hay muchas de ellas que vendan a través de Internet (porcentaje por debajo de la media europea), entre las que sí lo hacen, su volumen de ventas por este canal es relativamente elevado.
El informe “eEspaña 2014” presenta además la segunda medición del “Índice de Convergencia de eInclusión” (ICeI), que mide la adopción de las TIC por parte de colectivos en riesgo de exclusión social, como las personas con discapacidad, las personas mayores, los habitantes en poblaciones pequeñas, ciudadanos con bajo nivel educativo o de renta o personas inmigrantes. El ICeI refleja así que en la comparativa europea hay una mayor diferencia entre los países líderes y el resto en términos de integración digital que en términos de desarrollo de la sociedad de la información, en tanto que España se encuentra en la vigésima posición de un ranking en el que los países nórdicos (Noruega, Dinamarca y Suecia) alcanzan mayor inclusión digital.
En relación al uso de la eAdministración, la verdad es que la mayoría de las gestiones electrónicas de los ciudadanos españoles están relacionadas con la presentación de impuestos o trámites en la Seguridad Social, si bien los datos indican que se ha producido un estancamiento en la demanda de servicios públicos electrónicos en 2013; menor actividad, aunque más sofisticada, que se justifica por la menor actividad económica y por ciertas dificultades de utilización. Y respecto al uso por las empresas españolas, lo cierto es que las de menos de 10 empleados muestran una ralentización en las cifras de uso de la administración en línea, mientras que las empresas de 10 o más empleados sí aumentan ligeramente el uso de la eAdministración.
Imagen cortesía de kangshutters / FreeDigitalPhotos.net









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