El Centro de Predicción Económica (CEPREDE) confirmaba hace unos días durante su 66ª Junta Semestral de Predicción Económica la mejora relativa de la economía española para 2014 y una previsión clara al alza para 2015 de manera más generalizada.
En concreto, esta entidad se sitúa entre las instituciones mundiales más optimistas respecto al crecimiento de la economía española, con un aumento del 1,3% para 2014 y del 2,2% en 2015. Reseña que, aunque España está mejorando su perfil exportador, aumentando su presencia en nuevos mercados, hoy por hoy la UE representa el 68% de las exportaciones de mercancías, del turismo receptivo y de la inversión extranjera directa, lo que supone para nuestro país un menor potencial de crecimiento que el global y lo limita a cifras en torno al 2% interanual. El consenso general entre los analistas sitúa el rango de crecimiento del PIB español entre un 0,9% y el 1,3% para 2014.
En lo que afecta al empleo, hay un consenso generalizado en un cifra reducida de creación de nuevos empleos (puestos de trabajo equivalentes a jornada completa), que se situaría en tasas del orden del 0,5% en 2014 y cercano al 1% para 2015. Respectivamente, 97.000 y 253.000 empleos netos; cifras positivas para España tras seis años de caídas cercanas a los 600.000 puestos de trabajo al año.
En términos de consumo e inversión, CEPREDE augura cifras muy favorables para España para el periodo 2016–20. Con datos expresados en tasas medias de variación, el PIB se situará en el 2,6% de crecimiento y los consumos (privado y público) en torno al 2%. Los condicionantes más serios seguirán siendo la deuda pública y el endeudamiento exterior. Y con respecto al empleo, y para el mismo período, alcanzará unas tasas positivas del 2% (promedio 2016–20) que permitirán situar el paro en el 20%, e incluso por debajo al final del período.
Por otro lado, el mercado empresarial es el que ofrece una mayor mejora relativa. En ese sentido, los suministros, el sector primario, y la química y farmacia son los sectores que presentan una mejora relativa. En el extremo contrario se situarán las extractivas, los servicios financieros y seguros, que seguirán afectados por procesos de reestructuración. En materia de consumo existen importantes diferencias por segmentos, siendo los más dinámicos las actividades vinculadas a los bienes de demanda cíclica (vehículos, textil, muebles), a las que se añaden la hostelería (en los servicios cíclicos) y la alimentación (en los bienes no cíclicos), mientras que las más rezagadas serían las actividades dependientes del presupuesto público. En términos de tasas de variación, el mercado empresarial crece un 1,9% en 2014 y el mercado de consumo familiar un 1,4%, siendo la media de referencia el 1,3%.
Imagen cortesía de Apple’s Eyes Studio / FreeDigitalPhotos.net









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