Durante el último año se ha apreciado una recuperación de la confianza de los hogares españoles en el consumo, tal y como refleja la edición anual del “Observatorio Cetelem de Consumo en España”, que ha consultado la opinión y hábitos de 1.411 consumidores de nuestro país.
En cualquier caso, la última edición de este tradicional estudio que lleva a cabo el banco de crédito de consumo Cetelem España pone de manifiesto que no solo los españoles hemos consumido más en 2015 (hemos aumentado el gasto medio en 8 de los 10 grandes sectores de distribución analizados), sino que además hay un cambio en el comportamiento de compra, con una tendencia creciente hacia el gasto en grandes superficies especializadas, a través de canales online, marca blanca y productos de segunda mano. De hecho, ahora, un 68% de los ciudadanos prefiere realizar sus compras en las grandes superficies, frente al 32% que opta por las tiendas de barrio (tradicionales).
En esa tendencia influye sin duda el hecho de que, a la hora de hacer la compra, hay un cambio sustancial de referencia: antes de la crisis económica, lo primero era la satisfacción por el producto adquirido, después el trato personal y, en tercer lugar, el precio. Hoy, sin embargo, el precio es lo que más valoran los consumidores (sobre todo en el caso de las grandes superficies).
Por otra parte, otro aspecto significativo que también detecta el Observatorio es que ahora es mucho más fácil realizar las compras de bienes de consumo (el 81% asegura que es más fácil y «tardo menos», frente a un 19% que dice que «tarda más»). E igualmente revela que las nuevas tecnologías también tienen mucho que ver en este entorno, ya que los consumidores están informados permanentemente sobre los productos, fórmulas de compra, etc.
No obstante, la crisis económica también ha cambiado el perfil del consumidor, hasta el punto de que las compras importantes «pueden esperar» a la época de rebajas o “días sin IVA”: el 38% de los encuestados está «bastante de acuerdo» con esta afirmación, e incluso un 22% lo comparte de forma taxativa («completamente de acuerdo»). Y en ese sentido, también influye sin duda la evolución de las conocidas como «marcas blancas», a la vez que los productos de segunda mano ganan adeptos. Hoy, un 45% asegura que la mayoría de los productos que compra son de “marca blanca” (el 55% opta por la marca del fabricante) y, por otro lado, con respecto a las compras de segunda mano, el 33% de los encuestados reconoce que durante los último 12 meses adquirió algún producto de este tipo.
Con todo este entorno, evidentemente la financiación cobra auge como una alternativa para adquirir productos o servicios: el 66% de los consumidores entiende que es una alternativa para adquirir un bien o servicio (un 29% dice que no lo utilizaría en ningún caso). Y en cuanto a los productos o servicios para los que se demandaría un crédito al consumo, el primer lugar lo ocupan las reformas del hogar (46% de menciones), seguidas por electrodomésticos/tecnología (28%), siendo importante señalar la relevante tercera posición del sector dental, con un 27% de personas que afirman que demandarían un crédito al consumo para hacer frente a este tipo de gasto. Después figuran, sucesivamente, los muebles y complementos de descanso (20%), las cocinas (19%), los viajes (18%), los productos relacionados con la óptica y la audiometría (12%), las telecomunicaciones (10%), las bicis (4%) y, finalmente, la ropa y accesorios de deporte (3%).










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