Los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas se incrementaron un 21% en 2012 con respecto al año anterior, dato que viene a confirmar además el crecimiento encadenado de la morosidad empresarial desde hace año y medio, si bien es cierto que en el último trimestre ese aumento se situó ligeramente por debajo de los valores alcanzados en los cinco trimestres precedentes, según detalla el “Índice Crédito y Caución de Incumplimiento”.
Lo cierto es que el citado indicador alcanzó su punto máximo en el último trimestre de 2008, cuando casi triplicó (+172%) los niveles de morosidad a lo largo del año. A partir de ahí, la adecuación de las estructuras empresariales a la nueva realidad económica y la introducción progresiva de los sistemas de selección de riesgo-cliente en las empresas estabilizaron el impacto y de la morosidad, provocando, a partir de la segunda mitad de 2009, una caída de los niveles medios de impago interanuales soportados por las empresas españolas, tendencia que se prolongó hasta el ecuador de 2011. Sin embargo, durante los seis últimos trimestres, debido principalmente a la prolongación de la crisis económica, a la caída del mercado interno y a las dificultades para financiar la actividad empresarial, la evolución de la morosidad ha sido nuevamente de crecimiento: +22% en el tercer trimestre de 2011; +46% en el cuarto de ese año; +55% en el primer trimestre del 2012; +39% en el segundo; +34% en el tercero, y el +21% con que cerró el último trimestre.
En cualquier caso, se trata de una evolución mucho más moderada que la registrada hace cuatro años, probablemente porque, en el entorno actual, las empresas han reforzado sus sistemas de gestión del crédito a cliente, lo que reduce la transmisión de las dificultades de liquidez, solvencia y morosidad a lo largo de la cadena comercial. Los niveles actuales son equivalentes a los que soportaba el tejido empresarial al cierre de 2009, lejos de los máximos del ejercicio anterior.
Para Crédito y Caución, es de esperar que este empeoramiento moderado de la morosidad se prolongue al menos durante la primera mitad de 2013. Los altos niveles de impago persistirán en los próximos meses y afectarán a todos los sectores comerciales, aunque su impacto sea ligeramente superior en aquellos sectores que, como la venta minorista y el comercio, tienen una fuerte dependencia del consumo interno.
Imagen cortesía de David Castillo Dominici/ FreeDigitalPhotos.net










Print
Email

