Tras encadenar dos trimestres consecutivos de reducción suave (-4,3% el primero de ellos y -9,0% el segundo), la primera mitad de 2013 ha cerrado con una caída de los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas, lo que viene a romper una fase de año y medio de empeoramiento ininterrumpido que se inició en la segunda mitad de 2011.
Según el “Índice Crédito y Caución de Incumplimiento”, los datos del primer semestre de 2013 apuntan una mejoría sostenida, pero limitada aún al 9%, frente a los valores de 2012. El entorno de negocio que afrontan las empresas españolas sigue siendo muy complejo, y en estos momentos los niveles de impago de nuestro mercado doméstico aún duplican a los que se registraban al cierre de 2007, muy por encima de su valor a largo plazo.
Lo cierto es que más de la mitad de las empresas españolas sigue sufriendo impagos significativos que sitúan en riesgo de cese de actividad al 14% del tejido empresarial, continuando siendo la iliquidez el principal detonante de estos problemas de pago. Unos altos niveles de impago que en realidad afectan a todos los sectores comerciales, si bien su impacto es superior en aquellos que tienen mayor dependencia del consumo interno.
El índice, elaborado por este operador de seguro de crédito interior y a la exportación, comenzó a registrar un cambio de tendencia en el cuarto trimestre de 2007 y alcanzó al cierre de 2008 su valor máximo como reflejo de una primera fase de la crisis en la que la estrategia de muchas empresas se centró en tratar de mantener sus niveles de facturación y capacidad de producción, multiplicando prácticamente por tres los niveles de morosidad soportados por el tejido productivo a lo largo del ejercicio. A partir de 2009, y coincidiendo con la adecuación de las estructuras empresariales a una nueva realidad económica, a través de procesos de internacionalización y reestructuración de la actividad, se estabilizó progresivamente el impacto de la morosidad provocando, especialmente en 2010, una caída de los niveles medios de impago interanuales soportados por las compañías españolas. No obstante, la prolongación de la crisis económica, la persistencia de la debilidad del consumo interno y las dificultades de acceso al crédito condicionaron, a partir del ecuador de 2011, una nueva fase de repunte de los niveles de impago.
Imagen cortesía de patpitchaya/ FreeDigitalPhotos.net










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