El “Plan PIMA Aire” aprobado el pasado viernes por el Gobierno y que incluye ayudas a la compra de vehículos comerciales ha sido valorado muy positivamente en el sector del automóvil, tal y como reconoce una nota al respecto de las asociaciones del mismo ANFAC, ANIACAM, FACONAUTO y GANVAM.
Como apunta la misma, se trata “de una medida de crecimiento cuyo objetivo principal es promover la mejora medioambiental y la optimización de la calidad del aire, renovando las flotas de vehículos comerciales de reparto, al mismo tiempo que se estimula la actividad económica. El Gobierno apuesta así por mejorar la calidad del aire de nuestra ciudades y por la reducción de emisiones de CO2 con la mejor medida posible”.
Lo cierto es que el citado plan, que cuenta con una línea de financiación de hasta 38 millones de euros, va destinado a un mercado potencial de entre 35.000 y 50.000 vehículos (se estima que más del 70% de los vehículos de reparto comercial en las ciudades tiene más de siete años de vida) y contempla la ayuda de 2.000 euros por la compra de un vehículo de hasta 2,5 toneladas y el doble para los que superen esa carga, siempre a cambio de dar de baja vehículos de hasta 3,5 toneladas con una antigüedad mínima de siete años.
De esta manera, los principales beneficiarios del mismo serán los profesionales, autónomos y las empresas, a los que trata de ayudar en las dificultades de la actual coyuntura con tecnología más moderna y eficiente. No obstante, uno de los objetivos primordiales es también la mejora medioambiental, previendo una reducción de un 15% en las emisiones de CO2 por cada vehículo sustituido. En concreto, se calcula que el Plan podría suponer un ahorro en partículas del 94% (114 toneladas al año) con respecto al parque actual de más de siete años, un recorte del 70% de las emisiones NOx (725 toneladas al año), a la vez que se podrán ahorrar alrededor de 15 millones de litros de combustible cada año.









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