Aunque las organizaciones basan cada vez más su negocio en las aplicaciones, lo cierto es que los departamentos de TI y de Seguridad de las mismas se encuentran actualmente con importantes barreras para poder garantizar la integridad de las mismas y de los datos que contienen, según pone de manifiesto
el informe “La seguridad de las aplicaciones en un entorno con múltiples riesgos”, llevado a cabo F5, la multinacional especializada en soluciones de aplicaciones.
Según detalla este estudio, en el que se recogen las opiniones de 605 responsables de TI y Seguridad de compañías de Estados Unidos, la mitad de las empresas tiene activas actualmente entre 500 y 2.500 aplicaciones e incluso un 12% trabaja con más de 2.500 aplicaciones. Sin embargo, y a pesar de que un tercio del total de las aplicaciones podrían considerarse críticas para la actividad de la compañía, sólo el 35% de los encuestados afirma contar con los recursos necesarios para detectar posibles vulnerabilidades en las mismas, y desde luego un 88% se manifiesta muy preocupado por las nuevas amenazas de seguridad.
En esa dinámica, la escasa visibilidad sobre la capa de aplicación, la migración de aplicaciones a la “nube”, la proliferación de dispositivos móviles y la poca preparación de los equipos de desarrollo serían los principales escollos a los que se enfrentan en estos momentos las organizaciones a la hora de garantizar la seguridad de sus aplicaciones y sistemas.
La realidad es que los encuestados apuntan que la mayoría de ataques que reciben sus organizaciones van dirigidos a la capa de aplicación, y que en los últimos doce meses los incidentes sufridos han sido tipo inyección SQL (29%), DDoS (25%) y fraudes web (21%), siendo al respecto los ataques a la capa de aplicación los más complicados de detectar (63%) y más difíciles de controlar (67%), antes que los que van dirigidos a la capa de red. No obstante, lo cierto es que apenas un 57% manifiesta que es precisamente la falta de visibilidad sobre la capa de aplicación la principal barrera a la hora de poder garantizar una seguridad apropiada para sus aplicaciones. E igualmente s preocupante que un 66% de los encuestados afirme que no cuenta con toda la información sobre todas las aplicaciones implementadas en su organización y que otro 65% confirme que el Shadow TI es un verdadero problema en su empresa.
En cualquier caso, al 47% de estos profesionales les preocupan también los problemas de seguridad relacionados con la migración de las aplicaciones a la “nube” (el 37% de las aplicaciones están actualmente en la “nube” y ascenderá al 46% dentro de un año), así como la proliferación de dispositivos móviles (43%), pues, ya en estos momentos, un 31% de las aplicaciones son móviles, si bien crecerán hasta representar el 38% en los próximos 12 meses.
El problema es que casi la mitad de los encuestados afirman que en sus organizaciones no se llevan a cabo las pruebas de calidad necesarias para identificar las vulnerabilidades, de manera que sólo un 14% asegura que las aplicaciones se testean cada vez que se produce un cambio de código y un 16% sólo testea sus aplicaciones una o dos veces al año.
En esa línea, un gran inconveniente es la carencia de personal de desarrollo cualificado, e incluso un 67% entiende que las prisas a la hora de poner una aplicación en producción puede ser una causa de que los procesos y procedimientos de codificación segura caigan en el olvido.










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