pone de manifiesto el “Barómetro del Vehículo de Empresa”, estudio promovido por la compañía de renting Arval, nada menos que el 24% de las empresas españolas hubo de acometer recortes en el tamaño de su flota durante el año pasado.
El análisis, fundamentado en una encuesta a más de 4.800 gestores de flotas de pymes y de grandes empresas españolas y europeas a fin de detemrinar las tendencias actuales y futuras del vehículo de empresa, muestra, no obstante, que esa tendencia de recorte dará un vuelco próximamente, hasta el punto de que se prevé un incremento estimado del 6% en la talla del parque corporativo de aquí a tres años.
SegúnEn esa línea, las firmas reconocen que las ayudas a la compra de turismos corporativos, como las que incluye el nuevo “Plan PIMA Aire”, supondrán sin duda un estímulo para volver a invertir en flotas, contribuyendo además a reflotar uno de los canales más golpeados por la crisis y que en lo que va de año ha experimentado un descenso acumulado del 21,5%.
Sin embargo, lo cierto es que, a pesar de las ayudas públicas, las empresas matizan que el crecimiento de la flota estará supeditado también a otros factores como el precio del carburante, que supone actualmente alrededor del 30% de los gastos totales de este capítulo. Tanta importancia tiene esta partida que cuatro de cada diez empresas no dudará en volver a prescindir de parte de sus coches si los precios, que han dado un pequeño respiro en agosto, continúan su escalada.
Al respecto, es preciso señalar que, hoy por hoy, y a pesar de ser la alternativa más eficiente y económica para los desplazamientos urbanos, el vehículo eléctrico sigue sin contemplarse como opción de movilidad dentro de las flotas corporativas. A la limitada autonomía que ofrece, que sigue siendo el principal caballo de batalla para las empresas (61%), se une este año la excesiva duración del tiempo de recarga, barrera que preocupa más en España (46%) que en Europa (37%), donde le dan más importancia a la escasez de postes públicos para alimentar la batería (52% frente a 39%). Y también las incertidumbres técnicas de este tipo de vehículos preocupa tanto en España (al 35% de las empresas) como en Europa (34%).










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