Por octavo trimestre consecutivo, el índice de confianza de los consumidores españoles en la economía ha crecido durante el tercer trimestre de 2014, hasta alcanzar los 65 puntos, según reflejan los datos del último “Estudio Global de Confianza de los Consumidores”, elaborado por la consultora de mercados Nielsen y que ha sido presentado en el congreso de AECOC que se celebra en Madrid.
De hecho, con un avance de 3 puntos respecto al segundo trimestre del año, la confianza de los españoles es la que más crece entre las grandes economías del Viejo Continente, y recorta así distancias con la media europea de 78 puntos (en los últimos 12 meses la mejora en España ha sido de 9 puntos, en tanto que en Europa se ha limitado a 4). Además, la confianza en España se sitúa por encima de la de países como Francia (59 puntos), Grecia (56), Portugal (53) o Italia (47), aunque por debajo de otros como Holanda (89), Reino Unido (93), Alemania (97) y desde luego Dinamarca (104).
Entre los factores que tienen una incidencia directa en el índice de confianza de Nielsen, destaca la estabilidad del empleo, que desbancó hace un año como primera preocupación de los españoles a la evolución general de la economía, situada ahora en segundo lugar. Percepción que se produce a pesar de que el paro vive un paulatino descenso de sus cifras. Después del desempleo, las principales preocupaciones en nuestro país son el incremento del coste de las facturas, así como la situación de la sanidad y la educación pública.
Por otra parte, el informe, que consultó de manera online en los meses de agosto y septiembre de este 2014 a 30.000 consumidores de 60 países de todo el mundo, constata asimismo que la ligera mejora de los indicadores macroeconómicos no llega todavía a los ciudadanos de nuestro país, pues el 80% de los españoles (el mismo porcentaje que hace tres meses) continúa con la sensación de que el país está en crisis, aunque es verdad que supone 9 puntos menos que hace un año.
A juicio de Gustavo Núñez, director general de Nielsen Iberia, “no sólo de confianza vive el consumidor: la percepción sobre la situación económica de nuestro país mejora poco a poco, y aunque los españoles están viendo cómo las grandes cifras económicas evolucionan favorablemente, no acaban de sentirlo todavía en sus bolsillos, aquejados por una constricción de sus rentas y una mayor presión fiscal. Sólo cuando la confianza se traslade realmente a la renta disponible será cuando se acelerará la economía, con un consumo más dinámico y una confirmación definitiva de la recuperación económica del país”.
Imagen cortesía de Worradmu/ FreeDigitalPhotos.net










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