Por Natalia Pomar, Directora de Desarrollo de Negocio de Datisa, Firma especializada en soluciones ERP para los negocios.
La falta de sensibilidad y de cultura financiera, además de un enfoque excesivamente comercial, heredado en muchos casos de metodologías más intuitivas que empíricas, son algunas de las causas que explican el hecho de que casi el 80% de las pymes españolas descuide su análisis de resultados y muestre un escaso interés por su evolución desde el punto de vista financiero.
Este elevado porcentaje de pequeñas y medianas empresas que delega su parte financiera en asesorías con el simple objetivo de presentar las cuentas y cumplir con las obligaciones fiscales deja pasar de largo un tren que les permitiría impulsar su crecimiento sostenible en el tiempo.
Cultura y sensibilidad financiera para impulsar el crecimiento de las Pymes
Esta falta de cultura financiera es, además, una de las razones que impide que las pymes sean gestionadas mediante estrategias financieras, centrando sus esfuerzos en impulsar el área operacional y comercial como motores del crecimiento empresarial.
Es cierto que, en los primeros pasos de una pyme, un buen gestor con excelente instinto comercial puede llevar al éxito a esa empresa, pero el giro hacia el área financiera es obligatorio en el momento en el que ésta empieza a crecer, ya que solamente se podrá garantizar esa evolución positiva si se cuenta con recursos financieros suficientes. Y esos, sólo se van a poder conseguir si se definen y siguen estrategias financieras a partir de los análisis de resultados. Con sus conclusiones, podrán tomarse decisiones transcendentales para la empresa referida a puntos clave como la gestión presupuestaria, la predicción financiera, el manejo de cash-flow, la gestión de créditos, el análisis de inversiones y la provisión de fondos.
Según la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae), en los dos últimos años, han desaparecido una media de 90 empresas al día, lo que supone 65.803. En el tramo de compañías con entre 6 y 100 trabajadores, la caída que experimentada es del 9,8%, es decir, 31.770 empresas menos en dos años.
No es que la información financiera sea la panacea para evitar el cierre de las organizaciones, pero sí constituye en elemento estratégico para mejorar su estabilidad, para fomentar su crecimiento y para destinar los recursos necesarios para poder financiarlo. Además, obtener y analizar información financiera es sumamente relevante para evitar la principal causa de muerte de las empresas españolas: la falta de liquidez.
Analizar los datos y decidir en consecuencia
El análisis financiero es una práctica muy extendida en las grandes empresas, en las que cualquier acción, cualquier cambio de estrategia de compra o venta o cualquier planificación de inversión se realiza siempre bajo la supervisión de la dirección financiera. Sin embargo, son pocas las pymes que valoran consecuentemente el potencial de los datos financieros para facilitar información de calidad que permita tomar decisiones estratégicas acertadas.
Este tipo de organizaciones parece olvidar que la mayor parte de las decisiones empresariales se miden en términos financieros, por lo que el hecho de llevar a cabo un estudio pormenorizado de los estados, proyecciones y razones financieras permitiría poder manejar cualquier situación de riesgo, con posibilidades reales de éxito. Un análisis de los resultados ofrece indicadores clave para determinar cuestiones tan estratégicas como dónde se están realizando los gastos, de dónde proceden los ingresos, si se han cumplido o no las previsiones de tesorería, si se ha podido cubrir la financiación de las operaciones, etc.
Para desempeñar esa misión, es crítico que los responsables de finanzas conozcan las ventajas de contar con ERPs que faciliten el acceso a la información pertinente en cada caso y su análisis, para evitar cualquier tipo de desfase; por ejemplo, entre lo que se compra y lo que se gasta, o entre lo que se vende y se ingresa. Los ERPs, además, permiten articular departamentos, facilitando una fluidez interdepartamental con la que recapitular la información de cada área para trazar un plan estratégico.
Imagen cortesía de Ambro / FreeDigitalPhotos.net










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