Telefónica (en el puesto 94, con 1.476 millones de dólares), Amadeus (230, con 571 millones), Indra (427, con 259 millones), Grifols (458, con 240 millones), Acciona (468, con 232 millones), Iberdrola (479, con 226 millones), Almirall (725, con 134 millones) y Repsol (812, con 116 millones) son las únicas representantes españolas en el ranking mundial de empresas según su inversión en innovación y desarrollo, que todos los años elabora Strategy&, la consultora estratégica de la multinacional de servicios profesionales PwC.
Entre las citadas ocho firmas llevaron a cabo en el último año una inversión conjunta en innovación de 3.300 millones de dólares, cantidad que, sin embargo, queda muy lejos del que logran las compañías de los principales países de nuestro entorno en este ranking, e incluso pasamos a ser el undécimo país europeo por volumen e inversión en innovación y el noveno por número de compañías en este ranking.
En ese sentido, Alemania, por ejemplo, cuenta con 46 corporaciones en esta lista, sumando en global 59.600 millones de dólares; Francia, por su parte, suma 44 firmas y una inversión de 35.300 millones de dólares; Reino Unido, 39 organizaciones y 26.800 millones de dólares; Suiza, 24 empresas, pero 30.500 millones de dólares en total; Suecia, 17 empresas y 11.900 millones de dólares. Italia, 10 empresas y 8.400 millones de dólares.
El estudio, que reseña que, en conjunto, las 1.000 corporaciones incluidas invirtieron en total 680.000 millones de dólares en I+D, lo que supone un incremento del 5,1% respecto a 2014 y el mayor aumento de los últimos tres años, destaca que la inversión en innovación como porcentaje de los ingresos también ha crecido en esta ocasión, pasando del 3,5% del 2014 al 3,7% en 2015. Y también pone de manifiesto que, por sectores de actividad, los de informática y electrónica (24,5%), junto con los de salud y automoción (21,3% y 16,1%, respectivamente), son lo que más dinero dedican a la innovación y desarrollo, aglutinando el 62% de la inversión total.
En cualquier caso, repitiendo las cinco primeras posiciones como el año pasado, el ranking está liderado por Volskswagen (15.300 millones de4 dólares), Samsung (14.100 millones), Intel (11.500 millones), Microsoft (11.400 millones) y Roche (10.800 millones), que son seguidas por Google (9.800 millones), Amazon (9.300 millones), Toyota (9.200 millones), Novartis (9.100 millones) y Johnson & Johnson (8.500 millones).
Sin embargo, la investigación, que también ha preguntado a 368 líderes de innovación y directivos en todo el mundo sobre cuáles son las diez compañías más innovadoras, incide en que no necesariamente las empresas que más invierten en I+D son las más innovadoras. De hecho, en opinión de estos consultados, Apple, Google y Tesla son consideradas como las más innovadoras, pese a que ninguna de ellas figura entre las 5 compañías que más invierten en I+D: Apple es la número 18, Google la 6 y Tesla ni siquiera aparece entre las 20 primeras. Y es que el documento considera que esto no sólo tiene que ver con la cantidad de dinero que se invierte sino en cómo se hace y en cómo se articula y gestiona la innovación dentro de una compañía.
Y otra conclusión también muy reveladora es que la forma en la que las grandes compañías invierten en I+D está cambiando, pues si tradicionalmente focalizaban la mayor parte de su inversión en innovación y desarrollo en sus países de origen, ahora esta inversión se está globalizando y la realizan directamente en aquellos territorios donde sus negocios cuentan con mayores oportunidades de crecimiento. En esa línea, Asia se ha convertido así en el primer destino de la inversión en I+D de las grandes empresas, superando a América del Norte y a Europa. En China, por ejemplo, en 2015, la inversión en I+D creció un 78% (hasta los 55.000 millones de dólares) y ya se sitúa sólo por detrás de Estados Unidos (145.000 millones de dólares). Pero el informe va más allá y considera que aquellas compañías que destinan más del 60% de su inversión en I+D fuera de sus países de origen obtienen un 30% adicional en su margen operativo y en su beneficio sobre activos, y un 20% en el caso del beneficio de explotación.










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