La Asociación de Empresas del Mercado Alternativo Bursátil (AEMAB) estima que este mercado dedicado a compañías en expansión pueda llegar a captar 1.000 millones de euros de financiación en cinco años, a tenor de la media registrada en los seis años que lleva en funcionamiento y el número de empresas que se prevé salten a este selectivo de aquí a 2020.
Lo cierto es que, conforme a los datos registrados entre 2009 y 2014, el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), en el que actualmente cotizan 28 empresas, captó una media de 3,9 millones por cada sociedad cotizada, una cifra similar a la de mercados más maduros como el AIM (Alternative Investment Market) británico durante sus diez primeros años de vida (3,8 millones).
De esa manera, y tomando esta media de 3,9 millones como punto de partida, se necesitarían 250 firmas cotizadas para alcanzar esos 1.000 millones en el próximo quinquenio. Lo que supone que, a partir de 2016, tendrían que sumarse 43 empresas nuevas cada año, una masa crítica que la asociación no ve complicada si se potencia el MAB desde diferentes instituciones y organismos estatales. De hecho, sólo en este año está previsto que unas 35 empresas coticen en el MAB, es decir, un 30% más respecto al cierre de 2014. No obstante, AEMAB señala que, si en vez de 1.000 millones se captaran 500, tampoco sería un fracaso, ya que sería también una cifra muy elevada que vendría a mejorar sustancialmente la situación financiera actual de las pymes, dinamizando su crecimiento y favoreciendo su internacionalización.
Lo cierto es que, para la asociación, contar con vías de financiación alternativas a la bancaria como el MAB es fundamental para las pymes, pues actualmente estos pequeños negocios dependen en exceso de los bancos, lo cual limita su crecimiento. En este sentido, AEMAB pone como ejemplo al AIM británico, el cual se ha convertido en una alternativa real de financiación para las pequeñas y medianas empresas, ya que está apoyado por instituciones públicas y privadas. De ahí, que las cifras actuales de financiación sean muy elevadas, hasta el punto de que, en el pasado año, se captaron 8.000 millones de euros.
En esa línea, el presidente de AEMAB, Antonio Romero-Haupold, cree que el sistema financiero español está “superbancarizado”, ya que el 90% de la financiación procede de las entidades financieras, lo que supone un problema para las pymes, que son precisamente las que menos se benefician de los créditos que concede la banca. Para él, el ejemplo hacia el que hay que mirar es Estados Unidos, donde la financiación bancaria supone actualmente el 40% del total.







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