Aunque siguieron muy lejos del horizonte de los 60 días que trata de impulsar la legislación española y europea, en 2015, último ejercicio del que hay datos completos, las empresas españolas vieron reducirse los plazos de pago/cobro que realizan entre sí en 3 días, estabilizándose en los 91 días de media (94 en 2014, 95 en 2013, 94 en 2012, 89 en 2011, 91 en 2010 y 93 en 2009).
Según detalla un reciente estudio del Observatorio de Cash Management, que impulsan Crédito y Caución, firma especializada en seguro de crédito, y la compañía española dedicada a información comercial y soluciones de inteligencia de negocio Iberinform,
esta disminución de los plazos de pago se extendió a todas las tipologías de empresa, por tamaños, sectores y prácticamente en todas las localizaciones geográficas
En cualquier caso, el estudio, elaborado a partir de los datos de 154.000 cuentas anuales, revela que el crédito comercial de la gran empresa se situó 18 días por encima (109) de la media, mientras en el otro extremo se encontró la pequeña empresa, cuyos plazos fueron los más cortos de la muestra (88 días), seguida por la microempresa (92 días) y, a continuación, por las medianas empresas (93 días). No puede trazarse, sin embargo, una regla sencilla y directa que vincule tamaño con plazos de pago, pues la evolución de las microempresas sufrieron plazos de pago superiores a los de la pequeña.
Dentro de esa dinámica, la investigación pone de manifiesto que ninguno de los grandes sectores productivos logró situarse en nuestro país por debajo de los 60 días, registrando, no obstante, el mejor comportamiento el sector servicios, que se colocó en 86 días (3 menos que en 2014), en tanto que el sector primario se quedó en los 92 días, es decir, uno menos respecto a 2014. La industria española, por su lado, trabajó en 2015 con unos plazos medios de 96 días, frente a los 99 de un año antes y los 102 de 2013, síntoma sin duda de la mejoría de su acceso a la financiación. Sin embargo, los plazos más amplios siguieron dándose en construcción, con 6 días de crédito comercial más que la media nacional, ya que ascendieron a 97 días (103 en 2014).
El informe también muestra que, en cuanto a las regiones de nuestro país, Ceuta y Melilla (65 días), Baleares (79), Navarra (80), Aragón (84) La Rioja (85) y Cataluña (86) presentaron el año pasado los plazos de pago más reducidos de todo el Estado. Por el contrario, en el otro extremo se situaron Andalucía (102 días, 3 menos que en 2014), Extremadura (101), Murcia (97), Castilla-La Mancha (97, lo que supone 8 días menos que un año antes) y Madrid (94). Entre tanto, se colocaron al mismo nivel que la media nacional de 91 días tanto País Vasco como Asturias (97) y Castilla y León, y ligeramente por debajo, Comunidad Valenciana (90 días), Galicia (89), Canarias (89) y Cantabria (88). En cualquier caso, la mejora de los plazos de pago tuvo lugar en 15 de las 17 comunidades autónomas, pues solo Navarra y La Rioja se mantuvieron sin cambios.
Imagen cortesía de patpitchaya/ FreeDigitalPhotos.net










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