Tecnologías inmersivas como la realidad aumentada (AR) y la realidad virtual (VR) cobrarán un fuerte protagonismo y serán una constante general en las operaciones empresariales en los próximos años, según pone de manifiesto el informe “Augmented and Virtual Reality in Operations: A quide for business investment”, realizado por el Instituto de Investigación de la firma de servicios de consultoría, tecnología e internacionalización Capgemini.
El mismo concreta que un 46% de las empresas de automoción, industria y utilities implantará estas tecnologías en los próximos tres años, en tanto que otro 38% estima que lo hará en un plazo de entre tres y cinco años.
El estudio, que ha encuestado a más de 700 directivos de empresas de los sectores citados en USA, China, Francia, Alemania, Reino Unido y países nórdicos europeos, revela que el 82% de las compañías que ya utilizan realidad aumentada y realidad virtual aseguran que las ventajas que obtienen cumplen o superan sus expectativas. Además, el 75% de compañías con implementaciones de AR/VR a gran escala han obtenido beneficios operativos de más del 10%. Eso sí, la falta de talento dentro de las empresas y la insuficiencia de las infraestructuras de “back-end” suponen un lastre importante para su adopción.
En cualquier caso, lo cierto es que, pese a que la implantación de la realidad aumentada es más compleja, el documento de Capgemini indica que las organizaciones la perciben como más ventajosa que la virtual, destacando que la AR mejora la productividad gracias a la agilización de los flujos de trabajo. En esa línea, hasta dos tercios de las firmas consultadas convienen que la realidad aumentada se aplica mejor que la virtual a sus operaciones empresariales, y aunque se ha comprobado que esta última mejora la experiencia inmersiva de un único usuario aislado del mundo real, la AR conecta el mundo digital con el mundo real y, por tanto, es idónea para una serie de novedosas aplicaciones prácticas. No obstante, también incide en que la VR aumenta la eficiencia y seguridad y ayuda a gestionar las complejidades de las tareas, lo que incrementa la productividad. Con todo ello, la realidad es que, de entre las empresas que emplean la AR, un 45% ha implantado ya esta tecnología (el resto aún está en fase de experimentación), frente a un 36% que utiliza la VR.
Por otra parte, la investigación destaca que en los citados sectores las tecnologías inmersivas se usan de forma más extendida para trabajos de reparación y mantenimiento, diseño y montaje. Entre el 29% y el 31% de las empresas que las usan lo hace en trabajos de reparación y mantenimiento, específicamente para consultar materiales de referencia en soporte digital (31%), obtener la asistencia de un experto en remoto (30%), visualizar digitalmente componentes situados fuera del campo de visión (30%) y superponer instrucciones detalladas en estaciones de trabajo (29%). Mientras, en los trabajos de diseño y montaje, las empresas usan la VR o AR para visualizar instrucciones de montaje en soporte digital (28%), simular el rendimiento de productos en condiciones extremas (27%), visualizar infraestructuras desde diferentes ángulos (27%) y superponer componentes de diseño en módulos existentes (26%).
Finalmente, el informe pone de manifiesto que, dentro de la incorporación de este tipo de soluciones, las empresas estadounidenses y chinas lideran actualmente la carrera en la adopción, siendo los únicos países del estudio en el que más de la mitad de las empresas usa ya estas tecnologías inmersivas aplicadas a sus operaciones. Por el contrario, más de la mitad de las empresas de Francia, Alemania, países nórdicos (Suecia, Noruega y Finlandia) y Reino Unido todavía están en fase de experimentación con iniciativas de AR o VR.










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