Si bien las empresas españolas adoptan tecnología disruptiva para mejorar la productividad y reclutar, motivar y retener a sus empleados, lo cierto es que les cuesta implementar dicha tecnología debido a su alto coste y a la falta de información que ofrecen los proveedores. Así lo pone de manifiesto un estudio realizado por TomTom Telematics, la unidad
de negocio de especializada en gestión de flotas y telemática de la multinacional de servicios de navegación y localización TomTom.
El documento, que se apoya en una ha entrevista a 1.400 directivos de empresas europeas en siete países, revela que la casi totalidad de las empresas españolas (95%) cree que la tecnología es importante para reclutar, motivar y retener a los empleados. Además, incrementar la productividad, cuestión apuntada por un 34% de nuestras compañías (25% entre todas las consultadas en Europa), mejorar el servicio al cliente (25%, por un 14% de media en Europa), aumentar las ventas (10%, frente al 17% que se manifiesta así la media de las europeas) y reducir los costes del negocio (8% en España y 14% en Europa) son los factores de motivación más comunes a la hora de adoptar nueva tecnología.
No obstante, también es cierto que nada menos que el 74% de las empresas cree que hay una falta de información fiable para quienes buscan introducir nuevos sistemas tecnológicos. De hecho, el 32% de los encuestados cita la falta de información de los proveedores como uno de los mayores retos a la hora de adoptar nuevas tecnologías.
En cualquier caso, la realidad es que el mayor problema a la hora de implantar dichos sistemas es el coste, tal y como apunta un 54% de las empresas encuestadas en España, lo que contrasta con los resultados obtenido en otros países europeos (media del 48%), como Reino Unido, para los que el coste no es un factor tan relevante. Junto a ello, otras causas de desmotivación en España son la falta de experiencia dentro de la organización (señalada por un 33% de los encuestados, frente al 30% de media en Europa) y la imposibilidad de encontrar un proveedor que se ajuste a la empresa (27%, por un 29% en Europa).
Eso sí, a pesar de todos los problemas, en España hasta un 82% de las empresas se considera a sí misma “early adopter” (primero en adoptar) de nuevas soluciones tecnológicas, al margen de que casi la mitad (42%) de los encuestados dice usar sistemas más avanzados en su casa que en la oficina.










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