Según concluye el último informe sobre la evolución de la economía mundial de Crédito y Caución, firma especializada en seguro de crédito, el crecimiento del comercio mundial está paralizándose. El documento apunta que el panorama ha empeorado drásticamente en Estados Unidos, donde no se observa ningún crecimiento de los intercambios comerciales, en tanto que Asia, la región con mayor tasa de crecimiento del PIB, ha visto disminuir sus volúmenes comerciales a un ritmo acelerado y Europa del Este ha registrado una contracción aún más aguda.
Eso sí, en la Eurozona y América Latina se mantiene el crecimiento, aunque lo cierto es que el mismo se desacelera.
Entre las principales causas de esta casi paralización global se destacan la menor contribución de China (sus efectos son especialmente agudos en Asia emergente, el segundo bloque comercial más grande del mundo después de la Unión Europea), el voto “brexit” en el Reino Unido, el estancamiento de los diversos tratados regionales de liberalización del comercio (entre Estados Unidos y Asia, Estados Unidos y la Unión Europea o la Unión Europea y Canadá), las políticas proteccionistas y los problemas de financiación del comercio que afectan especialmente a las pymes.
De esta manera, el informe advierte de que las “previsiones mundiales están ahora sujetas a una incertidumbre excepcional y el vínculo entre el crecimiento del comercio mundial y el crecimiento del PIB parece quebrado. En cualquier caso, se espera que el crecimiento del PIB mejore en 2017, aunque este pronóstico está marcado por significativos riesgos a la baja, incluyendo nuevas sorpresas negativas con respecto al comercio mundial”.
Entre esas sorpresas negativas, se detallan sobre todo como grandes riesgos que las previsiones del PIB podrían verse afectadas a la baja en el caso de medidas de política monetaria desacertadas e inesperadas en Estados Unidos, una erosión del crecimiento de la Eurozona o un aterrizaje duro en China. Y aunque la probabilidad de que se produzcan estas tres circunstancias es baja, sus efectos globales serían muy altos. Además, impactos más moderados provendrían de dos riesgos adicionales que son, sin embargo, más probables: un fracaso en la recuperación del comercio o un rápido aumento de los precios mundiales del petróleo.










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