Comer y dormir como reyes
Arévalo y Medina del Campo son dos excelentes lugares para disfrutar la gastronomía castellana. Y en esa línea, una visita imprescindible en Arévalo es el asador Siboney (Figones 4; tel.: 920301523, www.restauranteasadorsiboney.es), que sorprende al viajero, al que hace creer que está en un museo, rodeado de las rancias paredes de un palacete colonial, adornado de columnas neoclásicas, cabezas de budas, cuadros de mérito, esculturas, lámparas…
Eso sí, otro tipo de obras de arte esperan tras sus fogones, aunque lleven el nombre de cochinillo, lechazo, bacalao o… el mejor jamón del mundo. El “artista” que hace posible esto es Javier Rodríguez, “Premio Nacional de Gastronomía 2010”, con “Plato de Oro” y decenas de premios más y que se codea con sus colegas Ferrán Adriá, Karlos Arguiñano, Carme Ruscalleda o Martín Berasategui, si bien hace una cocina bastante diferenciada de la de estos otros maestros, aunque no por ello rechaza las técnicas de vanguardia. Pero su auténtica especialidad se basa solo, y nada menos, que en la mejor calidad del producto y en una elaboración meticulosa y lenta en horno de leña. Pocos artificios, escaso diseño, nada de química.
Para el cochinillo (“nunca tostón, yo solo hago cochinillos”, dice un poco enfadado), elige animales sacrificados a los 19 días (ni uno más ni uno menos) de cerdo blanco y criado con la leche materna. Agua, sal, una cazuela de barro y el tiempo justo al horno es todo lo necesario luego. No obstante, su carta incluye también la especialidad del bacalao al ajo arriero, la sopa castellana, la selección de setas de temporada y los mejores embutidos y jamones. Y, como postres, sobre todo la leche frita, la crema de queso o el arroz con leche.
Por su parte, Medina del Campo vive hasta finales de año las terceras jornadas gastronómicas «El Lechazo de la Tierra de Medina», en las que se puede disfrutar en varios de los principales restaurantes de la ciudad de un menú con entrante, lechazo, ensalada, postre, pan y vino por solo 25 euros.
Una propuesta más completa es la que ofrece en concreto el restaurante el Balneario de las Salinas (Tel.: 983 804 450 y 620 702 706, www.palaciodelassalinas.es) con su siguiente menú degustación: entrante de ibéricos y quesos de la Tierra, ensalada de queso de cabra con frutos secos y reducción de Módena, sensación de morcilla de Medina, manzana, pasas y piñones, lechazo asado al estilo de la villa con patata panadera, postre de la casa y vino de la casa. Todo por 35 euros. Y complemento perfecto de la comida, antes o después, es un recorrido por su circuito termal. E incluso, para reponer fuerzas, se puede recurrir a las habitaciones de este hotel-balneario lleno de encanto y elegancia desde 150 euros la habitación doble con desayuno.










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