A pesar de que los consumidores españoles aseguran que tienen en cuenta la sostenibilidad y el consumo responsable en sus compras, lo cierto es que el precio sigue siendo el principal factor que orienta sus decisiones de consumo en el día a día. De hecho, un 75% de ellos afirma en principio que estaría dispuesto a pagar más por un producto que contribuya a la sostenibilidad del entorno, pero ese mismo 75% reconoce que el factor determinante en su decisión de compra es la relación calidad-precio, seguida por los aspectos relacionados con la salud.
Según detalla el estudio “El dilema del consumidor en España”, presentado ayer por la Fundación Entorno-BCSD España y la firma de servicios profesionales Deloitte, un 32% de los españoles encuestados dice estar dispuesto a pagar entre un 10% y un 15% más del precio base por adquirir productos sostenibles, en tanto que un 19,3% también lo estaría si el precio se limitara a estar entre un 6% y un 10% más caro. Otra cuarta parte de los consumidores (25,2%) solo está dispuesta comprar un producto de estas características frente a otro en caso de que no haya diferencia en absoluto de precio, mientras que un 23,6% lo adquiriría si el sobrecoste no sobrepasara el 5%.
El informe, fruto de una encuesta a un millar de responsables de compra en el hogar, de una ronda de entrevistas con administraciones públicas y del think tank “Tendencias de consumo”, liderado por Deloitte y en el que han participado once grandes empresas pertenecientes al “Foro Estilo Sostenible”, pone de manifiesto, no obstante, que, aunque los ciudadanos están cada vez más familiarizados con los aspectos ligados a la sostenibilidad y al consumo responsable, no conocen con exactitud el significado ni el alcance de estos conceptos.
En cualquier caso, los consumidores priman por encima de todo a la hora de adquirir un bien la calidad del mismo y el hecho de que el producto sea beneficioso para la salud, factores considerados con una puntuación de 4,57 puntos en ambos cosas sobre un máximo de 5. A continuación se sitúa el precio (4,23 puntos), la certificación ambiental (3,86), la procedencia u origen (3,77), las promociones y descuentos que pueda tener (3,71), el etiquetado (3,58), la tradición o el hábito (3,40), el embalaje (3,22), la marca (2,65), la novedad que implique (2,44) y, por último, la moda (2,14). Es decir, que las dos características que de alguna manera tienen que ver con la sostenibilidad, como es el caso de la certificación ambiental y la procedencia u origen, se colocan en la parte media-alta, pero no están entre las tres primeras.
Y estas apreciaciones no parecen venir muy determinadas por la situación económica actual, ya que al preguntarse a los consumidores si modificaría la importancia que otorga a los anteriores factores en caso de mejorar su situación económica, aquellos afirman rotundamente que no.










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