Durante el ejercicio pasado, según la “Memoria Estadística-Informe Eléctrico 2015”, elaborada por UNESA, la patronal de grandes empresas del sector, el consumo
neto de energía eléctrica de España totalizó 236.651 millones de kilovatios/hora (kWh), lo que supuso un aumento del 1,4% frente al año 2014.
Para hacer frente a este consumo, la producción eléctrica del año 2015 sumó 280.289 millones de kWh, lo que supone también un crecimiento, aunque se limite al 0,1%, respecto a un año antes. Menos de dos terceras partes de toda esa producción (el 62,6% exactamente) correspondió a generación vía tecnologías convencionales, en tanto que el restante 37,4% se produjo ya en el régimen con retribución específica.
Lo cierto es que, para generar esta producción, durante el año pasado la potencia eléctrica instalada en España alcanzó los 107.841 megavatios (MW), lo que implica un crecimiento del 0,2% con respecto a 2014. Por tecnologías, destacó el incremento de potencia hidroeléctrica en 883 MW, así como el descenso de potencia térmica convencional en 748 MW.
La memoria de actividades del sector eléctrico de 2015 también reseña que, en cuanto a la evolución del déficit de tarifa, las liquidaciones practicadas hasta la fecha anuncian un resultado de superávit para ese ejercicio, como ya sucedió en el anterior (cuando se registró un superávit de 550,3 millones de euros). De hecho, la liquidación provisional 14 de 2015 ya ha presentado un resultado neto positivo, mientras que los ingresos han sido superiores a los costes reconocidos en un importe de 251,5 millones de euros.
Esto propició que en el año 2015 las empresas asociadas en UNESA incrementaran en un 1,5% sus inversiones en activos eléctricos, hasta alcanzar la misma la cifra de 2.318 millones de euros.









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