A pesar de que en 2015 se investigaron a más contribuyentes que en 2010, lo cierto es que se descubrió una deuda defraudada menor a la Hacienda española, lo que redujo la cantidad media descubierta de impuestos defraudados
por contribuyente de los 250.888 euros de 2010 a los 243.526 euros de media en 2015. En cualquier caso, el 90,35% de la evasión fiscal no fue detectada en este último ejercicio, según los cálculos de la asociación de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA).
De hecho, en 2015 se inspeccionó a un total de 29.275 contribuyentes (286 menos que en 2014, aunque 3.151 más que en 2013), representando una deuda liquidada conjunta de 7.129,21 millones de euros (243.526 euros de media por contribuyente investigado).
Lo cierto es que, según el informe, la evolución que ha seguido la deuda liquidada media en 2012, 2013 y 2014 demuestra que la Agencia Tributaria (AEAT) centró últimamente la investigación en los contribuyentes de escasos recursos (pymes, autónomos y trabajadores), a los que se descubre un menor importe defraudado, mientras que la investigación sobre los grandes patrimonios y corporaciones (que suponen el 70% del fraude fiscal en España), es decir, el fraude sofisticado, ha decaído.
En cualquier caso, para GESTHA, el dato más revelador del fracaso de la lucha contra la evasión más sofisticada es que los delitos fiscales descubiertos por la AEAT cayeron un 57% en la última década: en 2015, la AEAT tramitó únicamente 341 denuncias por delito fiscal, por un volumen conjunto de 442,66 millones de euros, frente a los 793 delitos expedientados de 2005 (valor por 926,9 millones de euros) y desde luego muy lejos del récord de 1.014 delitos fiscales denunciados en 2011 (909,0 millones de euros en deuda defraudada).










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