El informe “La competitividad europea”, elaborado por la consultora estratégica Roland Berger, pone de manifiesto que nada menos que el 60% de las empresas europeas cree que las políticas financieras actuales (segmentadas y dirigidas por país de origen) perjudican su confianza de cara al comercio exterior, y también que el 76% de las mismas asegura que en los últimos años ha perdido competitividad frente al emergente mercado chino.
Lo cierto es que, a pesar de la competencia intercontinental, para los europeos el mercado interno sigue siendo el principal, y estar dentro de la Unión Europea es una ventaja competitiva de considerables beneficios: para el 40% de las empresas, el euro, como referencia monetaria mundial, ha incrementado ostensiblemente sus beneficios, y apenas un 12% de las corporaciones encuestadas cree que la moneda única de la UE vaya a dejar de funcionar en un futuro próximo.
Muchas de estas compañías cuentan en sus estrategias comerciales con inversiones tan fuertes en la región como en Asia. Estas políticas hacen que tres cuartas partes de las compañías europeas prevea un crecimiento robusto de la actividad comercial en 2015 (la previsión para 2014 es que el 40% no crezca e, incluso, que decrezca).
Imagen cortesía de phanlop88 / FreeDigitalPhotos.net










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