El “Informe de Fondos Soberanos 2012”, presentado ayer en ESADE y que aporta datos correspondientes a 2011, muestra que a pesar de la crisis España y las empresas españolas fueron las que más inversión recibieron en Europa por parte de los fondos soberanos, por delante incluso de países como Inglaterra, Francia o Alemania.
De hecho, según Javier Santiso, profesor de ESADE y editor del citado informe, en 2011 se invirtieron 22 billones de dólares en Europa provenientes de fondos soberanos extranjeros, de los cuales 14 se destinaron a la Eurozona. Del total, la mayor partida individual (8,4 billones, lo que supone el 60% de lo destinado a la Eurozona) tuvo como destino inversiones en España, en sus empresas y en las filiales de estas en el extranjero. Por su parte, Francia acaparó 3,7 billones, Reino Unido 2,7 billones y Alemania 0,7 billones.
El estudio, elaborado por ICEX-Invest in Spain, ESADEgeo y KPMG y que aborda las estrategias de inversión de los distintos fondos soberanos en todo el mundo y sus relaciones con empresas españolas, revela que los movimientos de los fondos soberanos en nuestro país pueden dar pistas sobre sus intereses, no solo en cuanto al nivel de rendimiento económico, sino también a modo de inversión estratégica. En ese sentido, en España los fondos soberanos se han interesado por compañías con una fuerte actividad en América Latina o con una elevada especialización. Los interesados son, en su mayoría, fondos de Oriente Medio y que han invertido en nuestro mercado por intereses estratégicos, principalmente industriales y de acceso a mercados, así como financieros y de diversificación de su cartera de negocios.
En esa línea, Javier Santiso, tras insistir en que es necesario derribar los mitos relacionados con la economía española, apunta que “estamos asistiendo a un giro en las estrategias de inversiones de estos fondos: ya no son puras inversiones financieras, sino, cada vez más, inversiones con un componente industrial”.
Según el informe, los fondos soberanos han pasado de ser los “malos” a ser los “salvadores” de los bancos y de los países de la OCDE en la actual crisis. Son ejemplos de buenas prácticas de gobernanza institucional y de búsqueda de la excelencia en rentabilidad y estrategias de inversión y constituyen un fenómeno que afecta a todas las regiones emergentes, no sólo Asia y Oriente Medio, sino también África y América Latina.
En la actualidad hay operativos más de 73 fondos de este tipo y sus activos se aproximan a los 5 billones de dólares, lo que representa más del doble de los “hedge funds” a escala mundial. Además, otros 21 países están considerando la posibilidad de dotarse de un fondo soberano. Actualmente, España ofrece posibilidades muy atractivas de inversión en numerosos sectores. En este sentido, los autores del estudio proponen cuatro estrategias para aumentar la presencia de los fondos soberanos en España:
– Hub de sedes corporativas europeas. Convertir España en un hub de sedes corporativas europeas de fondos soberanos en América Latina, Oriente Medio y Asia, y considerar los nuevos fondos creados en África para expandirlos a Europa.
– Clubes de fútbol. Desplegar “la diplomacia del fútbol” para fortalecer las relaciones entre empresas españolas y fondos soberanos, y aumentar la posibilidad de establecer reuniones con empresas españolas susceptibles de financiación soberana.
– Escuelas de negocios. Convertirlas en un referente para la formación de gestores de fondos soberanos y aprovechar su posición de privilegio en los rankings globales para atraer talento internacional en el que se fijen los fondos soberanos para nutrir sus plantillas y formar a sus gestores.
– Fondos de cooperación. Establecer relaciones de cooperación internacional entre las instituciones españolas y los fondos soberanos para llevar a cabo operaciones de forma coordinada.










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