Tras los cambios puestos en marcha el pasado mes de mayo por el consejero delegado en busca de una nueva estructura que contribuyera a los objetivos generales de incremento de ingresos, mejora de la percepción del cliente y establecer una base competitiva de costes, la línea aérea Iberia ha continuando profundizando en el desarrollo de su nueva organización para que sea más ágil, reducida y eficiente.
En ese objetivo, se ha creado una función de Planificación Estratégica para fortalecer la visión estratégica y la sostenibilidad del negocio a medio y largo plazo, a la vez que se refuerzan y centralizan las funciones de control económico en la Dirección de Planificación Estratégica y Finanzas. También se ha organizado una Dirección de Desarrollo de Red y Alianzas, donde se enmarca el desarrollo del negocio, las alianzas y la configuración del programa. Además, se está dando impulso a la Dirección Comercial, pasando a Marketing las funciones de publicidad y marca, y se crean importantes direcciones de Negocio Digital y de Experiencia de Cliente, palancas clave para mejorar las ventas en el canal digital, la calidad percibida y la experiencia de cliente. Igualmente, se potencian las áreas de Producción, Servicios Aeroportuarios y Técnica como proveedores de servicios, reordenando sus procesos y responsabilidades al objeto de mejorar la rentabilidad, la coordinación y la eficiencia. Y por último, para asegurar una dinámica de trabajo más transversal y multidisciplinar, aparecen nuevos roles como los business partners financieros y de sistemas de cada negocio y los directores de Operaciones Tierra y director técnico dentro de la Dirección de Producción.
Toda esta nueva estructura organizativa está basada en la metodología “HAY” de valoración y clasificación de puestos y supone una reducción significativa del tamaño de la misma para facilitar la flexibilidad, agilidad y eficiencia, pasando de 82 a 44 puestos directivos.
Según Luis Gallego, consejero delegado de la aerolínea, “nuestro objetivo es transformar Iberia para que vuelva a ser rentable y competitiva, y para ello es imprescindible cambiar la forma en que trabajamos. Esta es una tarea que nos involucra a todos. Iberia tiene futuro, pero para ello necesita continuar con el plan de transformación en marcha”.






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