En los procesos de selección llevados a cabo en los últimos cinco años el número de hombres candidatos a ocupar un puesto directivo es muy superior al de mujeres (en una proporción de 3 a 1), sin embargo las mujeres triunfan más en la selección final. De hecho, según pone de manifiesto un estudio elaborado por Hudson, consultora de Recursos Humanos especializada en la atracción y gestión del talento, a partir de los 72.800 directivos con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años registrados en su base de datos (el 29,77% son mujeres), las féminas finalmente seleccionadas han pasado del 30,88% en 2007 al 35,90% en 2012, es decir un 14% más, mientras que los hombres directivos fichados han descendido en ese plazo del 69,12% al 64,10%.
Más en concreto, las mujeres son mayoría en funciones de marketing, recursos humano o atención al cliente, aunque no en las posiciones de la cúpula directiva. Mientras, los hombres son mayoría en otras funciones como compras, IT, finanzas e industria.
La investigación, que asegura que se está notando que en el sector salud un incremento de la presencia femenina a nivel de gerentes y directivos, también constata que el aumento del número de mujeres en puestos directivos es más significativo en mandos intermedios, mientras que la alta dirección continúa siendo mayoritariamente masculina. “Esto se debe a que en determinados sectores todavía es difícil encontrar mujeres y a que algunas no quieren asumir puestos de mucha responsabilidad para poder conciliar mejor su vida personal”, señala Montserrat Luquero, consejera delegada y directora general de Hudson.
Luquero, que afirma que, efectivamente, “la crisis ha influido en términos absolutos en la contratación de personas, pero no especialmente a las mujeres”, reconoce, no obstante, que aunque cada vez hay más empresas que están interesadas en incorporar mujeres, no es habitual que pidan expresamente un perfil femenino. “En contadas ocasiones alguna empresa nos ha pedido que incorporáramos una mujer, siempre debido a que querían equilibrar en género un departamento concreto o por la preocupación por cumplir las cuotas”.
En cualquier caso, parece que el estilo de dirección femenino se adapta muy bien a las nuevas demandas de las empresas. En ese sentido, otro estudio realizado hace unos meses por Hudson a nivel internacional revelaba de hecho que las mujeres directivas son altruistas, orientadas a personas, cooperadoras, autoexigentes y con habilidades sociales. Mientras, los hombres son más extrovertidos, comunicativos, con mayor control de las emociones y más ambiciosos. Para la CEO de esta consultora, “aunque esto no significa que todos los hombres o mujeres tengan el mismo estilo de dirección, sí parece que las habilidades más destacables de las mujeres (más abiertas a la participación, la colaboración y menos preocupadas por la jerarquía), encajan bien con las demandas actuales de las empresas y con los estilos de liderazgo que requieren las nuevas generaciones. Esta circunstancia, unida a la cada vez mejor preparación de las mujeres, augura que el avance de las mujeres directivas en las empresas continuará en los próximos años”.
Imagen cortesía de Michal Marcol/ FreeDigitalPhotos.net










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