Con la colaboración del grupo financiero internacional ING Direct, acaba de echar a andar IdeaFoster, una firma orientada a transformar ideas en proyectos. El objetivo es propiciar que esas ideas que se tienen y que no se ponen en marcha porque los autores de las mismas no saben dónde ir o con quién hablar tengan ahora un cauce para convertirse en realidad.
Pau Garcia-Milà, co-fundador de eyeOS, Bananity y profesor asociado del Executive Máster de ESADE en Digital Business (en la foto, al lado de Miguel San Pablo, director general del Área de Negocios de ING Direct), detectó que esto sucedía por el miedo a ser copiado, el desconocimiento del mercado y la falta de contacto con proveedores; y vio la posibilidad de crear una empresa que se dedicara a solucionar esas tres problemáticas, aportando además valor añadido a la transformación de ideas en proyectos.
Lo cierto es que, en ese sentido, la aportación de IdeaFoster comienza cuando un cliente llega con una idea de base tecnológica, momento en que los analistas de la compañía se encargan de dirigir la ejecución de la idea de principio a fin, a partir de la contratación de las mejores start-ups de cada ciudad, para cubrir cada una de las necesidades que tenga. Además, tanto cliente como proveedor se liberan del seguimiento, control y gestión del proyecto hasta su fin, con el ahorro de tiempo que ello supone, si bien siguen tomando las decisiones importantes.
En cualquier caso, el alcance de IdeaFoster es muy transversal, pues sus destinatarios pueden ser tanto grandes empresas que quieren materializar ideas desde sus departamentos de innovación o marketing, a pequeñas organizaciones que necesitan ayuda para acabar de desarrollar un proyecto y se plantean externalizar ese proceso, pasando por personas que tienen una idea a la que quisieran dedicarse pero que actualmente no disponen del tiempo necesario para hacerlo personalmente.
No obstante, la intención última de la firma no es hacer un mercado en el que el que sea más barato se lleve los proyectos, pues será el analista de IdeaFoster el que determinará qué proveedor se amolda mejor a cada proyecto y se pedirá un solo presupuesto por servicio prestado que se presentará al cliente. Además, serán los clientes y todos los agentes involucrados en la materialización de la idea con su feedback los que permitirán al analista tomar siempre la decisión adecuada.
Por otro lado, uno de los puntos fuertes de IdeaFoster es la internacionalización, y de hecho ya en principio nace con oficinas físicas en Barcelona, Madrid y México. Eso permitirá a clientes y proveedores de países distintos trabajar conjuntamente sin perder contacto y control. Así, cuando un proveedor de un país diferente al del ideador proporciona un servicio, será la oficina IdeaFoster de la ciudad/país del proveedor la que hará el seguimiento de ese servicio en concreto. Por ejemplo, si un proyecto realizado en España requiere seis servicios de empresas españolas y dos de sociedades de Guadalajara (México), las oficinas de ciudades españolas harán el seguimiento de los seis servicios, en tanto que las de México podrán hacer el seguimiento de los otros dos.








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