Para una gran mayoría de las empresas industriales (el 80% de las españolas y el 83% de las de todo el mundo), la recogida y análisis de datos (“data analytics”) va a tener un papel crucial en la digitalización y en la toma de decisiones de este tipo de compañías durante los próximos cinco años. Así lo detecta “Industria 4.0”, informe elaborado por la multinacional de servicios profesionales PwC tras entrevistar a 2.000 directivos de compañías del sector en 26 países.
Sin embargo, según revela también este estudio, en esta labor, las compañías industriales españolas
están muy retrasadas, pues apenas un 20% de ellas (frente a un 50% a nivel global) utiliza ya el “data analytics”, al margen de que apenas el 8% de las firmas industriales de nuestro país se encuentran en un nivel de digitalización avanzado, lo que nos sitúa muy lejos del 33% del sector a nivel mundial. Pero además, quizás lo más preocupante es que la velocidad de este proceso de digitalización en los próximos años será también menor en España. Así, en 2020, se espera que las empresas industriales digitalmente avanzadas hayan aumentado en el mundo hasta el 72% del total, mientras que en España sólo lo habrá hecho el 19%.
De esta manera, las entidades industriales de nuestro país no podrán aprovechar las múltiples ventajas que para ellas representa la digitalización, que según este documento de PwC son varias. En primer lugar, un incremento añadido de los ingresos, pues las compañías industriales digitalmente avanzadas experimentarán un aumento adicional de su facturación del 2,9% de media anual en los próximos cinco años (en conjunto, unos 493.000 millones de dólares adicionales en todo el mundo), aunque en España, la lentitud del proceso de digitalización provocará que no pase de un +1% de media anual hasta el 2020.
Además, una segunda ventaja muy relevante tendrá que ver con la reducción de costes y con la mejora de eficiencia, hasta el punto de que, en el conjunto de las empresas industriales encuestadas, el recorte de los costes operativos podría situarse de media, hasta 2020, en un -3,6% (unos 491.000 millones de dólares), en tanto que sus niveles de eficiencia podrían aumentar en ese periodo un +4,1%. Frente a ello, en el caso del sector industrial en España, la rebaja de los costes será también inferior (en torno al -2%) y el incremento de la productividad se limitará al +2,2%.
Lo cierto es que el informe pone de manifiesto que las firmas industriales españolas tienen una serie de obstáculos que les impiden situarse a la par de sus colegas internacionales. Entre otros, destaca sin duda la falta de cultura digital y de formación adecuada, algo apuntado por nada menos que por el 76% de los directivos españoles encuestados. No obstante, también culpabilizan en gran medida a la ausencia de una visión clara de las operaciones digitales y del liderazgo de la alta dirección (señalado por el 64%) y a un conocimiento confuso de los beneficios económicos que implica invertir en tecnologías digitales (56%). En menor medida, también se ven barreras en los elevados requerimientos de inversiones (28%), en que los socios de negocios no sean capaces de colaborar en torno al tema de las soluciones digitales (24%) e incluso en el hecho de no contar con talento suficiente (20%).
“Industria 4.0” muestra al respecto que, durante los próximos cinco años, las compañías industriales de todo el mundo van a dedicar en torno a 907.000 millones de dólares a integrar las tecnologías digitales en sus cadenas de valor de forma tanto vertical (dentro de las empresas) como horizontal (en su relación con terceros). Una inversión que el 55% de los encuestados espera amortizar en un periodo no superior a dos años.










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