El último “Barómetro de Prácticas de Pago”, elaborado por la aseguradora de crédito y riesgo Crédito y Caución, constata que, pese a que Europa del Este crecerá en torno al 1,1% durante este 2016, su tejido empresarial afronta un incremento de la morosidad asociada a las exportaciones.
De hecho, nada menos que el 20% de sus empresas (16% en Europa Occidental) muestra su preocupación por sus niveles de flujos de caja debido al creciente riesgo de crédito del comercio derivado del retraso en los pagos de los compradores extranjeros.
Lo cierto es que el porcentaje de facturas de exportación pendientes de pago en esta zona en la fecha de vencimiento ha sufrido un significativo incremento de 7 puntos, pasando del 34% de 2015 al 41% en 2016, al margen de que, en el mercado doméstico, las facturas en mora también crecieron 4 puntos, subiendo desde el 41% al 45%. Una evolución que puede tener un impacto adverso sobre la liquidez de las empresas en Europa del Este.
En esa dinámica, los retrasos en pagos más allá de 90 días sobrepasaron el 20% del valor de las facturas en concreto en Polonia (30%), Turquía (26%) y República Checa (22%). Un significativo retraso en pagos en estos tres mercados que podría trasladarse a su tejido productivo y provocar un incremento del riesgo de incumplimiento. No hay que olvidar que alrededor del 30% de las empresas de la región (5 puntos más que en Europa Occidental) ha pagado tarde a sus propios proveedores debido al retraso en pagos por sus clientes. Hasta el punto de que la morosidad ha impedido ya el crecimiento del 11% de las empresas de Europa del Este, frente solo al 7,6% en Europa Occidental.










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