Aunque el riesgo de insolvencia empresarial desciende de forma ligera, ya que conforme a las cuentas de resultados de 2013, las compañías españolas que se encuentran en zona de alto riesgo alcanzan al 39,86% de las mismas, frente al 40,22% de hace un año, lo cierto es que en torno a 4 de cada 10 empresas de nuestro país siguen en riesgo de quiebra, tal y como detecta un estudio llevado a cabo por la firma de servicios de consultoría y asesoría SFAI Spain.
El informe, fundamentado en las cuentas de resultados de 2013 de todas las sociedades españolas y apoyado en el modelo de predicción de insolvencias de “Z2” de Altman (tiene un precisión de un 72% con dos años de antelación con respecto a la fecha de la quiebra, un porcentaje de entre un 80-90% a la hora de predecir quiebras un año antes de que sucediesen y un porcentaje de falsos negativos de entre un 15 y un 20%), reseña que el porcentaje de las empresas con bajas probabilidades de caer en insolvencia también experimentó un pequeño crecimiento si se analizan las cuentas de 2012 y 2013, pasando las mismas de suponer el 49,71% al 50,33%, en tanto que las empresas con un riesgo intermedio representaban el 10,07% viendo los números de 2012 y el 9,81% analizando los de un año después.
En cualquier caso, la investigación también revela que a medida que la compañía crece en tamaño, el riesgo de quiebra disminuye. De hecho, de las 468.453 empresas con una plantilla entre 0 y 10 empleados, el 48,87% están clasificadas sin riesgo de insolvencia (frente al 47,04% del año anterior), mientras que el porcentaje de alto riesgo de quiebra también sufre un descenso significativo, pasando del 43,61% al 41,75% en el ejercicio más reciente.
Por su parte, de las 67.843 sociedades con entre 11 y 50 empleados, las firmas en alto riesgo evolucionaron desde un 30,52% a un 28,60%, en tanto que las que no corrían riesgo sumaban el 57,13% contemplando los resultados de 2012 y el 59,48% con los de 2013. Algo bastante parecido a lo que ocurre con las 10.135 corporaciones con entre 51 y 200 empleados: las de alto riesgo pasaron en los años citados del 28,54% al 27,60%, y las sin riesgo, de suponer el 57,14% al 58,56%.
Finalmente, en lo que respecta al grupo de empresas más grandes y que cuentan con un mínimo de 200 empleados (2.930 compañías), el riesgo de insolvencia sí se incrementa un poco, hasta alcanzar el 30,20% las que tienen un alto riesgo de quiebra a dos años vista, aunque también suben las que no corren riesgo alguno: del 52,55% al 54,50%.
Según Joan Díaz, director general de SFAI Spain, la disminución general de la insolvencia “se debe, entre otras causas, a la reforma laboral y al cambio en el contexto económico en el pasado ejercicio, en el que se redujeron las solicitudes de concurso de acreedores de forma significativa”.










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