En su segundo ejercicio tras la integración de Caja Laboral e Ipar Kutxa, Laboral Kutxa ha cumplido en 2014 con sus previsiones gracias a la contención de los gastos y a la minoración de las provisiones. En concreto, la cooperativa de crédito ha presentado un beneficio neto consolidado de 109,2 millones de euros, lo que supone un incremento del 26,4% con respecto al 2013, y se sitúa como una de las entidades más rentables del sector, con un ROE del 7,56%.
Lo cierto es que la entidad ha cerrado el último ejercicio con un balance equilibrado, excelentes niveles de liquidez, y un alto nivel de capitalización, a la vez que la cuenta de resultados sigue evidenciando la consistencia del negocio ordinario, aunque ha estado determinada por la caída de los tipos de interés, que ha condicionado decididamente el 2014.
Ello ha llevado a que el margen de intereses de la firma se situara en 368,2 millones de euros, que junto al incremento en los ingresos por comisiones, dividendos y otras operaciones financieras, ha permitido un margen bruto de 517,8 millones de euros, cifra superior en un 2,8% a la del ejercicio anterior.
Entre tanto, los gastos de administración se situaron en 253,4 millones de euros, con un ligero incremento con respecto al ejercicio precedente, fundamentalmente como consecuencia de la aplicación del nuevo impuesto sobre depósitos. Por su parte, se destinaron a dotaciones, saneamientos y absorción de deterioros 119,5 millones de euros, cifra en todo caso inferior en un 14,9% a la del ejercicio anterior. De esta manera, el resultado consolidado antes de impuestos alcanzó los 123,9 millones de euros, un 29% más que el año anterior.
Laboral Kutxa recortó, no obstante, durante el año pasado, el crédito total a clientes, neto de provisiones, hasta fijarlo en 14.143 millones de euros, lo que representa un 5,65% menos que en 2013. En esa línea, los saldos de créditos a hogares con garantía hipotecaria alcanzaron los 10.258 millones de euros, con un descenso del 3,9%, en tanto que en el negocio de consumo los saldos presentan una mínima reducción del 1,39%.
Por otra parte, el 2014 ha supuesto un punto de inflexión en la actividad relacionada con la banca de empresas. Así, y resultado del incremento de la demanda y una mayor actividad comercial, la inversión en empresas, en términos de nueva formalización de crédito, se ha incrementado en un 29% con respecto al pasado ejercicio, y el número de empresas destinatarias de esta inversión en un 32%.
De esta forma, el volumen total de recursos intermediados, que incluye los saldos de particulares, empresas e instituciones, alcanzó los 18.063 millones de euros, con un incremento en el año del 5,26%.
En términos de solvencia, medida por el “common equitiy tier 1” (CET1), que refleja el nivel de recursos propios de primera categoría con respecto a los activos ponderados por riesgo, la entidad cerró el ejercicio con un ratio del 13,56%, uno de los más destacables del sector. Y, a la vez, ha reforzado su ya favorable posición de liquidez, situando su ratio de créditos sobre el total de depósitos concedidos en el 96,42%, cuando las entidades del sector que operan en el mercado minorista presentan, como media, un 126,9% a noviembre.
Mientras, ha colocado su índice de morosidad en el 8,59%, con una reducción de 1,09 puntos porcentuales sobre la cifra del año anterior, siendo sensiblemente inferior a la media del sector (12,61%). Además, cuenta con un elevado nivel de coberturas específicas y con una provisión genérica de 125,6 millones de euros.




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