Desde que comenzara la crisis, el coste mínimo que un consumidor tiene que afrontar por estar en “números rojos” con su banco ha aumentado en un 23,20%, ya que la misma ha pasado de los 34,36 euros que se abonaban de media en 2007 a los 42,33 euros que se abonan en la actualidad, según un análisis realizado por la web independiente del ahorro Kelisto.es.
La mencionada cifra es el resultado de sumar la notificación por descubierto (el importe fijo que las entidades cobran por avisar formalmente a sus clientes del descubierto y que, actualmente, se sitúa en 30,48 euros de media) más la comisión sobre el saldo deudor, un porcentaje fijo que se aplica sobre la mayor cantidad adeudada durante el período que duren los «números rojos», la cual se ha disparado en el citado período también un 35,50%, al pasar de una media del 3,38% en 2007 al 4,58% ahora, pero partiendo de un mínimo de 11,86 euros. A estos casi 43 euros habría que sumar, por otra parte, el gasto de los intereses de demora, que se refleja en un porcentaje sobre la deuda pendiente y que no puede superar en 2,5 veces el interés general del dinero. Según los cálculos de Kelisto, estos intereses se sitúan, de media, en el 9,22% nominal anual.
La cuestión es que estos problemas afectan ahora a una parte importante de la población, pues si en 2007 únicamente el 5,6% de los hogares había tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda, como la hipoteca, el alquiler o el recibo del gas en los 12 meses previos, en 2013 esa situación alcanzaba ya nada menos que al 9,2% de las familias.
En cualquier caso, según el informe de Kelisto, los gastos a los que tiene que hacer frente un cliente bancario son muy distintos en función de la entidad donde se registren los “números rojos”. En ese sentido, a día de hoy, la entidad más cara es Liberbank, que aplica unos costes mínimos (notificación por descubierto más importe mínimo de la comisión sobre saldo deudor) de 64 euros, es decir, un 51,19% más que la media. A continuación se sitúan Santander y BMN, ambas con 57 euros de gastos, un 34,66% más que el promedio del sector. El Top 5 de entidades más caras lo completan Catalunya Caixa y Barclays, con un gasto de 55 euros y 53 euros, respectivamente.
Por el contrario, las entidades más baratas en esa línea son Openbank, con 35 euros (un 17,32% por debajo de la media), Pichincha, con 33 euros (-22,04%), e ING Direct, con 25 euros (-40,94%); a ellas habría que sumar EVO Banco y Bankinter. Ninguno de estos bancos cobra notificación por descubierto ni comisión sobre saldo deudor, sino que solo aplican intereses de demora por el importe y el plazo que se mantenga le descubierto.
Al respecto, Kelisto ofrece una serie de consejos:
1.- Elegir las cuentas que cobren menos comisiones por descubierto. EVO Banco y Bankinter no cobran notificación por descubierto ni comisión sobre el saldo deudor. Este último gasto tampoco se aplica en Openbank e ING Direct.
2.- Abrir una línea de crédito para abonar el descubierto. Puede ser una opción, aunque hay que tener en cuenta las fuertes restricciones de la banca a la hora de conceder créditos y que, aunque son flexibles y más baratas que los “números rojos”, son alternativas más caras que un crédito personal, por ejemplo. En las líneas de crédito se fija una cuantía máxima de la que podremos disponer durante un periodo determinado, por lo que permite retirar a crédito el dinero que necesitemos sin necesidad de pagar los intereses de todo el importe pactado.
3.- Los mini-créditos pueden ser una opción puntualmente atractiva. Se trata de una opción de financiación que, normalmente, resulta muy cara. No obstante, puede ser una opción económica en comparación con el coste de los descubiertos. Para ello, es importante hacer cuentas. Por ejemplo, para un descubierto de 300 euros durante 10 días, un consumidor tendría que pagar una media de 47,11 euros a su entidad. En cambio, si recurre a un mini-crédito, la cantidad a abonar, de media, se sitúa en 29,14 euros; es decir, un 38,1% menos. Además, algunas compañías premian la devolución rápida del dinero prestado y, en casos como el del ejemplo, no cobrarían intereses por el efectivo si se devuelve en un plazo de tiempo tan breve.
4.- Pedir un anticipo de nómina. Algunas cuentas corrientes ofrecen el anticipo de la nómina a interés cero, una alternativa que puede evitar los “números rojos”. No obstante, son productos que exigen previamente la domiciliación de la nómina o pensión con un importe mínimo para poder disfrutar de esta ventaja.
5.- Cancelar las cuentas correctamente. Muchas veces olvidamos que tenemos una cuenta corriente abierta con escasos euros y damos por hecho que no está operativa. Sin embargo, lo cierto es que, con el tiempo, el banco cobrará gastos de mantenimiento hasta que se consuman los escasos fondos existentes y la cuenta entre en “números rojos”, a los que les aplicará las correspondientes comisiones. Para evitarlo, hay que cancelar correctamente las cuentas corrientes.
6.- Abonar los recibos en ventanilla o vía transferencia para evitar “números rojos”. Ante la previsión de quedarnos al descubierto en nuestra cuenta corriente, podemos pedirle al banco que no nos pase los recibos automáticamente. Como alternativa, podemos abonarnos en ventanilla o a través de transferencia desde otra cuenta.
Imagen cortesía de graur razvan ionut / FreeDigitalPhotos.net










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