Por Laboral Kutxa, Cooperativa de crédito.
La formación financiera a edades tempranas es clave para la vida social. Aprender a ahorrar y conocer el valor del dinero son conocimientos básicos que todos los jóvenes deben adquirir, y el hogar es un buen punto de partida para enseñar a nuestros hijos e hijas.
Conscientes de la necesidad de acercar los conocimientos financieros a los más jóvenes, hemos elaborado un decálogo para ayudar a conseguir las competencias que necesitan los niños para enfrentarse con éxito a los retos de la vida.
• Implementar una “paga». Les ofrece una oportunidad única para iniciarse en el ámbito financiero, además de conocer las primeras nociones del ahorro.
• Inculcar el valor del dinero. Comienza por no darle todo lo que pida; es la mejor manera de que entienda el esfuerzo que resulta ganar dinero.
• La necesidad de ahorrar. Comprarle una hucha para que vaya metiendo el dinero ahorrado cada cierto tiempo, hablándole de las ventajas de las cuentas y los productos de ahorro.
• Enseñar los principios básicos de las finanzas. Como el significado de las palabras banco, deuda, etc., hablándoles de lo que implican, qué supone pagar una hipoteca o la forma en la que se gestionan muchos gastos en función de los ingresos.
• Llevarlo a la compra. Hacerle partícipe de los precios y explicarle porqué se ha elegido una marca en vez de otra. Con ello se le está enseñando a comprar lo más adecuado en la relación precio-calidad.
• Racionalizar lo que le compramos. Si desde pequeño acaba teniendo todo lo que pide, no valorará lo que significa el dinero. Tiene que aprender a distinguir entre las cosas que realmente son importantes y aquellas de las que se puede prescindir.
• Explicarles el mecanismo de las tarjetas de crédito o débito. Las transacciones electrónicas hacen que sea más difícil que vean el dinero cambiar de mano en mano. Por ello, es conveniente que conozcan el cajero y contarle de dónde sale ese dinero que está ahorrando en una cuenta del banco.










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