En líneas generales, las grandes compañías españolas que cotizan en el selectivo grupo del IBEX 35 pagaban en el primer semestre de 2013 a sus proveedores en plazos muy superiores a los permitidos por la “Ley 15/2010 de Lucha contra la Morosidad”, ya que su plazo medio de pago real fue de 171 días, casi el triple de los 60 que establece la citada normativa, según recoge un reciente estudio llevado a cabo por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM). En cualquier caso, es preciso decir que eso implica, no obstante, una ligera mejora en el recorte del plazo, pues supone 8 días menos (-4%) que un año antes.
En esa bajada del plazo, el mejor comportamiento lo han tenido las empresas de los sectores de energía (-7%) y construcción e inmobiliario (-7%), mientras que la peor evolución se ha producido en la industria, que ha aumentado su plazo en un +5% y el comercio y servicios, que los ha elevado un +3%. No obstante, el sector constructor e inmobiliario continúa siendo el que registra una mayor demora en la liquidación de sus facturas entre este grupo de grandes corporaciones, alcanzando los 291 días de plazo de pago en el primer semestre de 2013; le siguen, el sector servicios y comercio (269), el industrial (222), y el de energía (101).
Nada que ver con los plazos a que estas mismas grandes empresas cobran a sus clientes, ya que las constructoras e inmobiliarias ingresan de media lo correspondiente a sus facturas a los 138 días (mismo plazo que un año atrás), mientras que el sector industrial lo percibe a los 112 días (102 en 2012), los servicios y el comercio a los 74 (un día más que un año antes) y las energéticas a los 57 (cuatro días menos que en 2012).
Pero al margen de estas medias, el análisis de la PMcM, que está basado en los balances del sector no financiero publicados por la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores), ha detectado que alguna empresa incluso alcanza los 629 días de plazo de pago.
Imagen cortesía de ratch0013 / FreeDigitalPhotos.net










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