Aunque lo cierto es nada menos que el 60% de los españoles siguen desconociendo el concepto de responsabilidad corporativa o de responsabilidad social empresarial, prácticamente todos (96%) consideran que las empresas deben tener la misma responsabilidad que los poderes públicos a la hora de dar respuesta a los problemas y necesidades del entorno y a las demandas sociales (desempleo, desigualdad social, sostenibilidad medioambiental, corrupción, etc.).
Según el informe “El ciudadano español y la Responsabilidad Corporativa”, trabajo que por sexto año consecutivo ha llevado a cabo la Fundación Adecco tras encuestar a 600 españoles, lo cierto es que un 74% de los ciudadanos consultados cree las empresas tienen “mucha” responsabilidad al respecto, en tanto que otro 14% dice que tiene “bastante” responsabilidad, frente a solo un 10% que califica de “poca” su responsabilidad y un 2% que entiende que es “ninguna”.
A su vez, un 77% de los ciudadanos valoran como “mucha” la responsabilidad en lo apuntado del Gobierno y otro 15% la tachan de “bastante”. En cuanto a los medios de comunicación, un 41% de los españoles creen que su responsabilidad en los problemas del entorno es “mucha” y otro 22% que es “bastante”. Las fundaciones y ONGs tienen, para un 38% de los españoles, “mucha” responsabilidad y, para otro 24%, “bastante. Por último, el 40% de los propios ciudadanos estiman que ellos mismos tienen “mucha” responsabilidad y otro 30% que tienen “bastante”.
En cualquier caso, nuestros ciudadanos no sólo sitúan a las empresas en el segundo lugar del ranking de responsabilidad en un plano teórico, sino que llevan este planteamiento a sus actos. Así, es significativo el alto porcentaje (63%) de consumidores que penaliza a las marcas que no considera responsables. Concretamente, un 50% deja de adquirir el producto o servicio en cuestión, mientras que un 10% no sólo deja de comprarlo sino que emite opiniones negativas en foros y redes sociales e incluso otro 3% va más allá y, además de lo anterior, pone en marcha iniciativas como recogida de firmas o protestas en contra de la marca. Por último, un 15% no penaliza por el momento a las marcas en función de su responsabilidad, pero sí se plantea hacerlo en el futuro (otro 28% no lo hace y no lo contempla en un corto plazo).
Eso sí, el colectivo de los más jóvenes de nuestros ciudadanos son los que se muestran más exigentes con el comportamiento de las marcas (el 70% de los consumidores de entre 18 y 35 años sancionan a las marcas menos responsables), mientras que, entre los mayores de 40 años, esta exigencia se limita al 52%.
Lo cierto es que los ciudadanos españoles creen que las empresas de nuestro país están, en general, por debajo de las europeas en la escala de responsabilidad: un 56% tiene la sensación de que las compañías nacionales son menos responsables que las de nuestros vecinos de Europa, aunque también es verdad que otro 36% no está de acuerdo y cree que no existen diferencias de responsabilidad entre unas y otras, e incluso un 8% opina que nuestras sociedades son más responsables que las europeas.
A pesar de todo lo anterior, la verdad es que, con respecto a la compañía en la que trabajan actualmente, un 56% de los empleados entiende que su empresa en particular sí es socialmente responsable, por un 44% que afirma que no lo es.
Imagen cortesía de Sira Anamwong / FreeDigitalPhotos.net









Print
Email

