8. Mayor problema entre los más pequeños. El barotrauma se acentúa en los menores, pues tienen la trompa de Eustaquio más corta y más ancha, lo que dificulta la apertura en caso de despresurización. De hecho, los pequeños lloran en el momento del aterrizaje de manera natural para forzar la entrada de aire en el oído. La utilización de un biberón o chupete durante el despegue y el aterrizaje pueden ayudar a destapar sus oídos. Además es mejor que el bebé no se duerma mientras que el avión está ascendiendo o descendiendo, y si el pequeño tiene una infección de oído no es recomendable volar.
9. Visita al otorrino si… – Los síntomas descritos no desaparecen espontáneamente.
Por último recordar que una forma muy especial de barotraumatismo es la que accidentalmente se produce cuando se efectúa la limpieza de conductos auditivos. En el caso de taponamiento del canal del oído por la sustancia cérea (el cerumen).







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