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El reto de unos servicios de viajes disponibles en todo momento

Por   /   14 octubre, 2016  /   Sin Comentarios

Por Jorge Vázquez, Country Manager de Veeam Iberia, Filial española de la multinacional de soluciones de disponibilidad para los data centers.

 

Las empresas de diferentes sectores se enfrentan a una presión cada vez mayor ahora que los clientes y usuarios exigen un acceso constante a través de Internet. Además, durante la época de vacaciones aumenta la posibilidad de sufrir tiempos de inactividad y por lo tanto, se incrementa la necesidad de ofrecer un servicio permanentemente activo.

Viajeros en aeropuerto, de Pixabay/Pero ahora que Europa ha vuelto de vacaciones hace unas semanas, el sector de viajes se enfrenta a uno de esos momentos cruciales. La aviación civil sigue prosperando, hasta el punto de que se espera que 3.700 millones de pasajeros vuelen este año, y Boeing ha previsto que se necesitarán 38.000 nuevos aviones para dar respuesta a la demanda en 2018.

Esta necesidad de adaptarse para dar servicio al transporte de pasajeros y mercancías tiene lugar al mismo tiempo que nos encontramos con clientes bien informados que exigen a las aerolíneas cada vez más por menos dinero. De hecho, el coste de los billetes de avión ha bajado, mientras que las demandas de puntualidad no han hecho más que aumentar.

En ese sentido, las consecuencias del tiempo de inactividad para las empresas del sector de la aviación son potencialmente considerables. No se trata únicamente de daños económicos sino también daños reputacionales. Por tanto, la presión aumenta para que las aerolíneas se aseguren de estar activas y disponibles en todo momento, aunque lo cierto es que esto también afecta a empresas en todos los niveles de la cadena del sector del trasporte y turismo (basta con pensar en el número de empresas y proveedores con los que uno entra en contacto cuando se va de vacaciones). Unos minutos de tiempo de inactividad son suficiente para frustrar y enfadar a los pasajeros; y eso no es todo, ya que también pueden tener efectos inmediatos en las empresas que dependen de que los vuelos operen sin problemas.

Ante todo ello, lo cierto es que la tecnología desempeña un papel fundamental en prácticamente todas las operaciones de un aeropuerto, desde el control de pasajeros, control de seguridad y pantallas de información de los vuelos hasta la clasificación de equipajes, la asignación de puerta de embarque y las cintas de recogida de equipaje. Unos procesos y flujos de trabajo que dependen de más de 25 sistemas de misión crítica, claves para el funcionamiento, como son: seguridad, base de datos operativa del aeropuerto (Airport’s Operational Database, AODB) y un Bus de Servicio Empresarial (ESB). Con frecuencia, estos sistemas se basan en determinadas aplicaciones muy concretas o personalizadas de “back office”, entre las que se incluyen Oracle, Microsoft SQL Server, Active Directory, SharePoint y Exchange.

En cualquier caso, siempre que se produce un tiempo de inactividad, la reacción en cadena afecta a otras empresas, como agencias de viaje, touroperadores, proveedores de tecnología en los aeropuertos, empresas que se dedican a ofrecer servicios de trasporte y hasta los hoteles (una vez que los pasajeros llegan al destino deseado). Los retos no se limitan por tanto únicamente al sector del trasporte, y hay empresas en todos los sectores que notan la creciente presión por estar permanentemente activas y evitar el tiempo de inactividad a toda costa.

Esto es especialmente problemático durante los meses de vacaciones, que suelen ser la época del año con más trabajo para estas empresas. Es el peor momento para que los sistemas tecnológicos dejen de funcionar, por lo que resulta fundamental que las empresas hagan todo lo posible para garantizar que van a seguir disponibles de manera constante durante ese periodo.

Sin embargo, a pesar de las consecuencias, el promedio de fallos en las empresas modernas sigue siendo alto, pues un 84% de los responsables senior de la toma de decisiones tecnológicas en todo el mundo admite que se enfrenta a la ‘brecha de disponibilidad’ entre lo que el departamento TI puede ofrecer y lo que piden los usuarios. Esto supone a las empresas un coste que asciende hasta los 16 millones de dólares al año en ingresos y productividad que se pierden, además del impacto negativo en la confianza del cliente y la integridad de la marca. Este coste solo puede aumentar a medida que pasa el tiempo y, a menos que se implanten procedimientos antes de las vacaciones, existe un alto riesgo de sufrir tiempo de inactividad innecesariamente prolongado y considerables pérdidas de ingresos.

Esto ayuda a prevenir la posibilidad de enfrentarse al costoso tiempo de inactividad, la pérdida de datos y los retrasos. Además, así se garantiza la disponibilidad de los sistemas tecnológicos las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año.

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Sobre el autor

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