Por Luis Naranjo, Asesor de Protectia Patentes y Marcas, agencia de propiedad industrial e intelectual (http://www.protectia.eu/)
Es bien conocido por todos los emprendedores y empresarios en general que la internacionalización es un paso clave en el crecimiento de toda empresa y que antes o después, si se quiere desarrollar un proyecto de cierta envergadura, se debe abordar esta tarea.
Pero lo que no es tan conocido es que la imagen con que se identifiquen es un punto fundamental a tratar para cada territorio de forma independiente que se debe proteger, evaluar y valorar antes de tomar ciertas decisiones. La marca a la que se asocie el proyecto internacional es un activo tan importante que puede ser foco de tantos éxitos como de fracasos.
Por ello, para la correcta gestión de este activo deben considerarse al menos 3 aspectos:
• Es un activo que solo se adquiere mediante el registro y el coste de este registro, aunque no suele ser muy elevado, debe tenerse en cuenta en el plan de internacionalización.
• El registro de marca debe realizarse con cierta antelación, no solo por los plazos administrativos que hay que superar, sino también por la importancia de poseer su titularidad en negociaciones comerciales con posibles aliados, tales como fabricantes, representantes o distribuidores.
• Deben tenerse plenas garantías de que estas marcas podrán utilizarse en cada uno de los países para evitar entrar en conflictos legales con terceras marcas previamente registradas en ese territorio.
Para todo esto es fundamental contar con la colaboración de una agencia de propiedad industrial que centralice las gestiones y asesore sobre las particularidades del registro en cada territorio.
Por otro lado, a la hora de decidir el plan de internacionalización de una empresa, junto al análisis inicial de todo los factores que nos indican las oportunidades en los mercados extranjeros, el análisis del plan de marketing y un atento estudio del ambiente competitivo, no hay que olvidar el papel fundamental que ocupa la protección del signo distintivo gracias a un adecuada acción de registro de marca. En general, para la toma de decisiones al respecto, deben tenerse en cuenta unos sencillos puntos que pueden resumirse en 4:
• El primer paso es realizar un estudio de viabilidad de cada marca en cada territorio. Este estudio consiste en detectar qué marcas anteriores registradas o solicitadas idénticas o parecidas hay, para comprobar que efectivamente no serán un obstáculo insalvable durante la tramitación.
• Una vez comprobada la viabilidad, y como paso previo a la exportación, hay que solicitar estas marcas en todos los territorios objetivos para poseer un derecho preferente.
• En el plan de internacionalización hay que considerar que poseer marcas registradas supone la oportunidad de ofrecer una licencia por su uso para obtener así un beneficio extra.
• Estas premisas de registro de marcas deben tenerse en cuenta también a la hora de acudir a ferias o exposiciones comerciales, pues son espacios creados para tener encuentros con potenciales aliados y donde acuden muchos competidores.
Imagen cortesía de Stuart Miles / FreeDigitalPhotos.net









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