Autora: Laura Conde.
Editorial: Now Books. Mayo 2015.
Recetas, sí, pero muy particulares. Y es que son recetas sobre productos ya elaborados que habitualmente se compran fuera pero que se pueden hacer también en casa; de hecho, muchas de nuestras abuelas los hacían en su juventud. ¿De qué hablamos? Pues de alimentos y bebidas como pan, yogures, mantequilla, cerveza, foie gras, pizzas, magdalenas, galletas, cruasanes, aceite de albahaca…. Todos ellos, y muchos más, la actual industrialización permite ofrecerlos en las tiendas, pero también se pueden elaborar en el propio hogar, con lo que ello implica de una vida de vuelta a los orígenes y desde luego más sana y ecológica, pues se elaboran con elementos naturales y sin necesidad de tantos aditivos, conservantes, emulgentes, solidificantes, aromatizantes, estabilizantes, azúcares… ¿Seguimos?
Lo cierto es que ahora ya no nos fiamos mucho de los productos industriales que nos venden. No creemos en la industria porque ha abusado de nuestra ignorancia. Llegas al súper y encuentras cosas como pimientos del piquillo, una variedad producida exclusivamente en Tolosa, procedentes de Perú; un jamón york con 55% de jamón; flanes de huevo que solo llevan un pequeño porcentaje de huevo (¡y sin yema!); zumos de fruta con una ínfima cantidad de fruta y más azúcar que un donut.
Pero consumir adecuadamente no es eso, ni tampoco alimentarse con productos que necesiten conservantes ni aditivos, al margen de que cada vez más gente opta por un consumo respetuoso con el medioambiente y por un mercado de productos de proximidad. Por eso, Laura Conde, periodista especializada en gastronomía, propone en este libro un camino para un consumo consciente y responsable, a la vez que, además de constituir una posibilidad de ahorro económico, resulta divertido y hasta puede servir a modo de terapia en una época como la actual, tan propicia al estrés.
En esa línea, y con esos principios de tradición, autenticidad, naturalidad y salud, enseña a hacer, en el propio domicilio y con los recursos que se suelen tener en el mismo, más de medio centenar de productos gastronómicos de consumo bastante común. Entre otros, y además de los ya citados, picatostes, aceite de frutos secos, aguardiente, anchoas en salazón, barritas energéticas, chicles, chips vegetales, chupa-chups, crema de cacao, cupcakes, curry, gominolas, granizados, helados, hamburguesas, leche condensada, leche de arroz, leche de avena, leche de soja, licor de café, licor de hierbas, limoncello, masa de hojaldre, mejillones en escabeche, mermeladas, nubes de azúcar, pasta, patatas chips, requesón, sal de jamón, salmón ahumado, salsa de tomate, snacks, sushi, tofu, etc.
Con esta forma de entender la alimentación, sabiendo de verdad lo que comemos, y con este manual de recetas, Laura Conde se imagina no tener necesidad de volver al súper. Porque podremos evitar comprar muchos alimentos que podemos hacer en casa.










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