Con su primera inauguración al respecto en su centro urbano de la madrileña calle de Conde de Peñalver, la multinacional de distribución comercial Carrefour ha iniciado un nuevo concepto de supermercado de proximidad basado en la apuesta por los productos frescos de mercado y de temporada con una completa oferta en alimentación. De hecho, en este centro, que emplea a 125 personas tras haber incorporado a 60 nuevos colaboradores para reforzar la atención al cliente y los nuevos servicios que ahora se proporcionan, ofrece un surtido de unos 12.000 productos, con especial foco en a los productos frescos de temporada.
Pero lo cierto es que, al margen de esta especialización, el establecimiento ha experimentado una remodelación a fin de asemejarse a lo que es un mercado tradicional, y de hecho cuenta con una sección de frescos de temporada en frutas y verduras, además de pescados de las principales lonjas de España y carnes de origen nacional e internacional, panadería tradicional elaborada en el propio supermercado, etc. Pero también dispone de áreas especializadas en:
platos preparados, zona de sushi, zona de consumo, bodega con más de 600 referencias, “zona Bío” con hasta 800 artículos, área gourmet (más de un millar de referencias), perfumería (más de 3.000 productos distintos), etc.
En cualquier caso, al margen de su oferta de productos, este establecimiento, cuyo modelo la compañía irá extendiendo paulatinamente a otros lugares de nuestra geografía, facilita a los clientes una amplia gama de posibilidades como servicios de tintorería, lavandería, planchado y arreglo de prendas, reparación de calzado, reparaciones para el hogar, revelado fotográfico e incluso cuidado de mascotas y peluquería canina a domicilio. Y desde luego, de cara a una mejor experiencia de compra del cliente, proporciona otro tipo ventajas como pantallas de información sobre productos, servicio a domicilio en todo Madrid con posibilidad de pagar en casa, wi-fi gratis, cargadores de móvil, columnas digitales para ofrecer información organoléptica de los productos como alérgenos o valor energético, etc.
Y en esa misma labor de mejorar la experiencia de cliente, el supermercado es 100% accesible, con personal formado para atender las necesidades de todos los clientes y un plan para facilitar las compras a las personas con movilidad reducida. De hecho, cuenta con carros y mostradores adaptados, cajas preferentes, ascensores, un plano guía adaptado a la entrada de la tienda con directorios en braille, bucle magnético para personas con problemas auditivos, apoyos isquiáticos en las columnas o barandilla doble en la escalera peatonal, entre otras facilidades. A la vez, utiliza las últimas tecnologías en materia de eficiencia energética, con las que ha conseguido reducir en un 40% el consumo energético y un 60% en emisiones de CO2.









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