Nada menos que un 40% de las empresas españolas que el Registro Mercantil considera vivas no tiene realmente actividad. Al menos esa es la principal conclusión del último estudio llevado a cabo por la consultora de información empresarial y análisis de riesgos Iberinform. El mismo ha identificado a un total de 952.000 compañías españolas que no han depositado sus cuentas anuales en el citado registro durante los últimos dos o más años y de las que tampoco existe información en el Boletín Oficial del Registro Mercantil que indique que se mantienen activas: nombramientos, cambio de domicilio, ampliaciones de capital, etc. Además, tampoco ha detectado que se mantengan activas a través de las más de 500.000 entrevistas que la empresa realiza cada año.
Lo cierto es que, al comparar el número de sociedades que han depositado sus cuentas en los últimos años, se observa que desde 2007 el porcentaje ha descendido en un 17%, limitándose a solo 969.855 en 2011, en tanto que en 2010 habían sumado 1.030.766, 1.054.452 en 2009, 1.126.033 en 2008 y 1.180.044 en 2008. Según Yon Munilla, director general de Iberinform, “este hecho hace aún más necesario a las empresas disponer de información del total de su cartera de clientes, porque puede que alguno de ellos ya no tenga ninguna actividad”.
Sin embargo, dentro de esa dinámica general, la investigación muestra que se producen sensibles diferencias en este aspecto entre unas comunidades autónomas y otras de nuestro país. Así, las Islas Canarias es la que presenta mayor inactividad entre sus empresas “vivas”, con un 48% sin registros. Le siguen de cerca Ceuta y Melilla (47%), Andalucía (45%), Madrid (45%) y Comunidad Valenciana (41%), todas ellas con índices superiores al 40% de la media española. El resto de las comunidades autónomas se sitúa por debajo de la media nacional, si bien La Rioja es la única con un porcentaje inferior al 30%, al quedarse en 29%, seguida por Aragón (32%), Castilla León (32%), Extremadura (34%), Galicia (35%), y Cantabria y Castilla-La Mancha (ambas 36%).
Y también hay sustanciales diferencias en función del tipo jurídico de la sociedad, pues son las limitadas las que en mayor medida se encuentran en esa situación, ya que el 42% de las mismas se ven así afectadas, en tanto que entre las sociedades anónimas esa inactividad real se limita al 31% de ellas.
Imagen cortesía de Surachai/ FreeDigitalPhotos.net










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