La operadora de comunicaciones y entretenimiento por fibra óptica Ono concluyó el ejercicio 2013 con crecimiento en su cifra de negocios y servicios contratados respecto a 2012, si bien sus resultados han sido peor que entonces.
Lo cierto es que, impulsados por el aumento tanto en el negocio de empresas como en los servicios móviles, los ingresos de la firma sumaron el año pasado 1.598 millones de euros, lo que supone un 1,6% más que en 2012. En esa dinámica, los provenientes del segmento retail alcanzaron 1.207 millones, es decir, un 1,9% menos que un ejercicio antes, en tanto que los llegados del área de pymes y autónomos se elevaron un 13,3%, hasta representar 97 millones de euros y propiciar así que la facturación proveniente del área de empresas totalizara 387 millones, un 14% más.
De esta manera, Ono consiguió que su ebitda concluyera en 686 millones, lo que significa un 8,8% menos que en 2012, lo que acabó en unas pérdidas de 25 millones de euros, frente a los 52 millones de beneficios logrados en 2012.
No obstante, la operadora consiguió incrementar nada menos que un 10,8% el número de servicios totales contratados, hasta agregar 5.234.000, de los que 4.878.000 (8,50% más) fueron fijos residenciales, 355.000 fijos a pymes (+54,30%) y 1.085.000 (+160.40%) servicios móviles para todo tipo de colectivos.
Rosalía Portela, consejera delegada de Ono, ha firmado durante la presentación de la evolución del ejercicio pasado que “hemos logrado unos resultados sólidos en el año 2013, enmarcados en un contexto donde hubo un cambio de tendencia en las telecomunicaciones y en el modelo de negocio que se ofrece a los clientes. Supimos adaptarnos a la nueva situación, logrando un aumento muy notable en servicios contratados y en número de clientes a cierre de año”.







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