Ninguna institución de las 24 que conforman el “Panel FUNCAS” acertó en sus previsiones sobre el crecimiento de la economía española en 2014, y lo cierto es tampoco puede considerarse que alguna de ellas se aproximara mucho al 1,4% que realmente creció entonces nuestro PIB. De hecho, según pone de manifiesto el estudio “Diana ESADE 2014”, CEEM/URIC, con su previsión +1,1%, fue la que más cerca estuvo, seguida por FUNCAS (+1,0%).
Lo cierto es que la media de crecimiento de las dos docenas de organismos y entidades consultadas se limitaba al +0,7% (la mayoría de las previsiones se hicieron en septiembre de 2013), quedando ligeramente por encima de esa previsión, además de los dos ya mencionados, el CEPREDE, la Comisión Europea y los servicios de estudio de los bancos BBVA y Santander (todos ellos apostando por un +0,9%), pero también, aunque previendo solo un +0,8%, los de Cataluña Caixa, Bankia, La Caixa, así como Cemex, Repsol, la CEOE y el despacho Solchaga, Recio & Asociados. Estimando un +0,7% estuvo el IEE, en tanto que por el +0,6% se posicionó el Banco de España; por el +0,5%, se manifestaron AFI, ICAE, ESADE, Intermoney y el propio Gobierno español. La OCDE apostó por un +0,4%, el Instituto Flores de Lemus por el +0,3%, la revista The Economist por el +0,1% y el FMI, que fue el organismo más desviado de la realidad, predijo un incremento 0,0%.
Estos pronósticos han hecho que la “Diana Económica de ESADE”, que calcula la media en el grado de acierto de los últimos tres años, se haya modificado en su edición de 2014 y coloque a la CEOE, por primera vez, entre las instituciones que más han acertado en este último trienio y, a la OCDE, antes a mitad de la circunferencia, como una de las menos acertadas. En cualquier caso, se mantienen a la cabeza CEPREDE, CEEM, Santander, BBVA y ESADE, y, también repiten en cola tres organismos públicos: Gobierno, Banco de España y Comisión Europea, aunque ésta última ha mejorado en su índice de desviación.
Pero al margen del aumento del PIB, las previsiones tampoco acertaron en lo que se refiere al índice de paro con el que se cerraría 2014, un 23,7% según la última EPA del año. Así, la mitad de las instituciones fue pesimista (sobre todo dos grandes organismos internacionales como son la OCDE y el FMI, que cifraron nuestro paro para final del 2014 en el 28,0% y el 26,7%, respectivamente) y la media del conjunto de 24 instituciones hablaba del 26,1% (26,03% en 2013). Todas previeron una tasa de paro por encima de la realmente conseguida, hasta el punto de que, a diferencia de las previsiones para el empleo 2013, en las que acertaron los servicios de estudios de BBVA, la Caixa e ICAE, ninguna institución se aproximó ahora a menos de un punto del paro con el que concluyó 2014. Estas dos últimas se quedaron a 1,6% y 1,7%, respectivamente, y sólo CEEM mejora su aproximación este año (su desviación se limitó al 1,5 puntos). Y en ese sentido, entre los que menos han acertado, están Banco de España (3,1 puntos de desvío) y Gobierno (3,0 puntos) y, al igual que en sus previsiones económicas, el excesivo pesimismo ha llevado a la OCDE y al FMI a situarse entre los más errados en sus estimaciones para el año pasado: 4,3 puntos de desviación para la primera y 3,0 puntos para el segundo.
Con estas variaciones, la nueva “Diana ESADE del Empleo”, que evalúa la media de desviaciones desde 2012, también cambia y deja a los bancos y cajas, junto a la CEOE, como los organismos más certeros a la hora de pronosticar el índice de paro este trienio. Entre tanto, el Gobierno, la OCDE y el Banco de España se sitúan de nuevo en la cola.









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