A pesar de que se aprecia un avance en la información corporativa de las empresas en el año 2011 en relación con los principales factores externos que pueden afectar al negocio, pues el 100% informa ya sobre sus riesgos de negocios y el 94% comunica cómo gestiona y controla sus principales recursos y ventajas competitivas para crear y mantener valor), lo cierto es que únicamente un 20% de las empresas del IBEX 35 y un 25% en las del índice FTSE 100 (el 26% en 2010) incluyó en 2011 información sobre cómo las perspectivas de futuro afectarían a las decisiones estratégicas del negocio en el largo plazo.
Tal y como pone de manifiesto la segunda edición del informe “Momento para la diferenciación”, elaborado por la firma de servicios profesionales PwC, que analiza las prácticas de reporting integrado en las empresas del IBEX 35 en 2011 y las compara con las del índice FTSE 100, en cualquier caso las principales compañías de nuestro país están avanzando en la integración de su información económica, social y medioambiental para que esté conectada con los riesgos, la estrategia, el modelo de negocio y los indicadores de desempeño (KPIs).
Destaca en concreto que se aprecia un avance en la información corporativa de las empresas en el último año en relación con los principales factores externos que pueden afectar al negocio: el 80% de las compañías aporta algún tipo de información sobre las perspectivas futuras de crecimiento del mercado, frente al 69% en 2010. Asimismo, se ha detectado una evolución en cuanto a la vinculación de los factores externos identificados y el desempeño alcanzado o las decisiones estratégicas tomadas por las empresas.
Además, la calidad de la información también ha mejorado en algunas áreas. Por ejemplo, en el ámbito de los riesgos de negocio, el 100% de las empresas del IBEX 35 informa sobre sus principales riesgos de negocio, en comparación con el 83% del año 2010. Por otra parte, el 94% comunica de alguna forma cómo gestiona y controla sus principales recursos y ventajas competitivas para crear y mantener valor, lo que supone 8 puntos porcentuales más que en el estudio del año anterior, el referido a 2010. Y en relación a los indicadores de desempeño, un 91% de las empresas identifica de forma explícita KPIs, frente al 63% del año pasado.
Sin embargo, y a pesar del positivo avance conseguido en el reporting corporativo en 2011, ninguna empresa española ha alcanzado todavía un nivel alto de efectividad en su integración (un 20% de las empresas del FTSE 100 o incluso en un 10% de empresas a nivel europeo ya empiezan a despuntar con una integración efectiva). Aún así, movidas por las necesidades de transparencia del actual contexto económico español y la tendencia en esta dirección, las compañías españolas están comenzando a hacer algunos progresos hacia el reporting integrado.
En ese sentido, los ámbitos del reporting corporativo en los que se observa una mayor integración y donde la puntuación sobre comunicación efectiva es mayor son la descripción de los riesgos de negocio y su gestión (43%) y el desempeño de la organización (29%), aunque también las de modelo de negocio (26%), drivers externos (26%), estrategia (24%) o sostenibilidad (23%). En cambio, las áreas que se encuentran menos desarrolladas son las de gobierno y retribuciones (4%), en lo relativo a la vinculación de las políticas retributivas con los indicadores clave definidos, y la identificación y comunicación de los principales indicadores de desempeño y cómo éstos se vinculan a las decisiones estratégicas (6%).
Por otra parte, y aunque no hay grandes diferencias de puntuación, el comportamiento no es similar entre los sectores de actividad, ya que despuntan el sector financiero y el energético con una puntuación ligeramente superior al resto (también está cerca de ellos el constructor y de servicios), y con un avance algo más rápido en su interés por el reporting integrado, aunque lo cierto es que todos han mejorado respecto a un año antes.
Al margen de mostrar las áreas del reporting en las que las empresas más han avanzado respecto al año anterior, el informe también detalla aquellas que todavía necesitan realizar cambios sustanciales. Considera que las compañías todavía deben enfrentarse a retos importantes para conseguir un informe integrado que sirva para la toma de decisiones estratégicas y que comunique de forma ágil y sencilla todos los aspectos que afectan al negocio a corto y largo plazo. Y en esa línea enumera como principales áreas de mejora de las empresas para conseguir un informe integrado eficaz:
- Remuneración y desempeño. Las compañías deben esforzarse por desarrollar unos informes de remuneración que expliquen la vinculación de las retribuciones al desempeño y KPIs concretos de medición de los resultados, tanto financieros como extra-financieros.
- Materialidad. Las empresas necesitan dar un paso más y ofrecer información relevante para responder a las expectativas de los stakeholders y aportar información clave en su conjunto.
- Sistemas. Se debe avanzar hacia la interconexión de las diferentes fuentes de información, ya que actualmente los datos son difíciles de recopilar y los procesos se duplican y están poco conectados entre las diferentes áreas de la empresa.
- Recursos. Se debe impulsar la transparencia y claridad del reporting en un momento en el que la actual coyuntura económica hace que los cambios en el modelo de información de las empresas deban competir con otras prioridades de negocio relevantes frente a la dirección.
- Cambio cultural. La actual estructura del reporting deberá sufrir cambios en el futuro para adaptarse a las nuevas tendencias y exigencias. Ello requerirá cambios de procesos y consenso entre las diferentes partes de la compañía para avanzar.
Para Javier Lapastora, socio responsable de auditoría de PwC, “la información corporativa del futuro debe estar armonizada, ser simple, útil y valerse de las nuevas tecnologías. Además, tiene que estar inspirada en principios de reporting y no en normas rígidas, si queremos que los estados financieros no se conviertan en simples formularios. Para ello, sin duda, es necesaria una evolución hacia una fuente de información más valiosa para los inversores.










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