Según un estudio llevado a cabo por la Nebrija Business School y el Instituto Nebrija de Competencias Profesionales tras consultar a directores generales y responsables de Recursos Humanos de las empresas españolas, la orientación a resultados (incluyendo la orientación al cliente externo e interno) es la competencia más valorada por las compañías de nuestro país, pues es calificada con 5,42 puntos sobre un máximo de 6.
Lo cierto es que, aunque la lista de habilidades más demandadas está presidida por una competencia tradicional como es la citada, le siguen a no excesiva distancia competencias asociadas al paradigma emergente: el comportamiento ético (5,36 puntos), la iniciativa, “intraemprendimiento”, creatividad e innovación (5,04), la gestión del cambio (5,00) y el trabajo en equipo (5,00). Luego ya se sitúan otras como la comunicación (4,93), la identificación con la organización y sus valores (4,79), el liderazgo (4,78), la motivación por el desarrollo profesional propio (4,71), la planificación, organización, gestión del tiempo y sus proyectos (4,66), la motivación por el desarrollo de otras personas (4,64) o la capacidad de negociación (4,30).
Lo cierto es que todas las competencias propuestas en el informe obtienen una valoración media por encima claramente de los 3,5 puntos, que es el valor central de la escala de 6 puntos utilizada en este estudio. Por consiguiente, todas se consideran importantes, aunque con distinta intensidad. Jesús Gómez, director del Instituto Nebrija de Competencias Profesionales, destaca que “la negociación aparece como la competencia menos destacada del conjunto, y no es aventurado interpretar este hecho como un reflejo del enfoque vertical, en el que la toma de decisiones y el poder negociador están muy centralizado en la cúspide de la pirámide organizativa, que ha venido predominando en la organización de la mediana y gran empresa española y también por la falta de desarrollo de esta competencia si nos comparamos con la cultura anglosajona”.
Por otra parte, según el propio Jesús Gómez, “los resultados de la encuesta ponen de manifiesto que la empresa española es consciente del cambio de paradigma que se está adoptando en los países más desarrollados en cuanto a la evaluación de personal, si bien, en la práctica, todavía predomina la consideración de los conceptos tradicionales de evaluación. Los empleados y los empleadores potenciales se están adaptando de forma algo lenta al nuevo paradigma y no hay duda de que la crisis económica está actuando como acelerador de su adopción en múltiples aspectos”.
La investigación también pone de manifiesto que, en los procesos de selección externa, los temas considerados más importantes son las competencias y valores (5,27 puntos) y los resultados/desempeño (5,02). Los idiomas, ocupan el tercer lugar de la lista en los procesos de selección (4,81), aunque, en el entorno globalizado actual, el inglés prácticamente se da por supuesto y crece la expectativa de dominio de un segundo idioma. En cuarto lugar aparecen los conocimientos técnicos (4,53), otro valor tradicional al que sigue de cerca el más común: la experiencia laboral (4,35). La movilidad geográfica y/o funcional es también importante (4,13) pero menos que los anteriores conceptos, mientras que aparecen en los últimos lugares del ranking la red de contactos (3,78) y las expectativas salariales de los candidatos (3,70).
En cualquier caso, en cuanto a los procesos de selección interna, se invierte el orden de las temas líderes, ocupando entonces la primera posición los resultados/desempeño, en tanto que la segunda plaza es para las competencias y valores.










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