Por Marsh Risk Consulting, Unidad de consultoría de Marsh, Multinacional especializada en correduría de seguros y gestión de riesgos.
En las últimas horas ha aumentado la preocupación de una posible expansión del ébola debido al contagio de la española auxiliar de enfermería –primer caso confirmado en España y Europa de esta enfermedad– y por ser una de las sanitarias que atendió a los misioneros Miguel Pajares y Manuel García Viejo, ambos fallecidos por esta epidemia en el hospital Carlos III de Madrid.
Hasta la fecha, se trata del mayor brote del virus ébola (más de 7.178 contagios registrados y 3.338 muertes hasta ahora según la Organización Mundial de la Salud) que está afectando a comunidades y economías en Guinea, Liberia, Sierra Leona y Nigeria. Además, las autoridades están preocupadas por la capacidad de África Occidental para contener el virus, motivo por el que han llevado infraestructuras sanitarias locales, recursos sanitarios prestados y personal sanitario.
Ante tal amenaza, las empresas y todas las organizaciones en general pueden adoptar una serie de medidas de prevención:
• Realizar un seguimiento y evaluación de la evolución del virus, a través de las comunicaciones de las autoridades sanitarias internacionales, nacionales y locales (OMS, Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, Ministerio de Sanidad y autoridades pertinentes).
• Revisar la política de la compañía respecto a los viajes de empresa y alojamiento, las normas de higiene y control médico, así como la política relacionada con antivirales y apoyo sanitario.
• Previsión. Tenga en cuenta que las medidas de detección y aislamiento ya están en funcionamiento en los aeropuertos internacionales, puertos marítimos y zonas fronterizas, tras la recomendación de la OMS, por lo que cualquier viajero sospechoso de estar enfermo o en contacto con una persona infectada puede ser puesto en cuarentena.
• Analizar la estructura de comunicación interna de la organización y el flujo de información hacia los empleados para proporcionar información continua en cualquier situación sobre la amenaza de pandemia y el estado de las operaciones de negocio.
• Revisar la estructura corporativa que sería necesaria para gestionar el impacto y posibles consecuencias de un brote pandémico.
• Verificar que los planes de gestión de crisis y de continuidad de negocio incluyen protocolos detallados de pandemia, y que la tecnología, la infraestructura y otros requisitos necesarios se abordan con antelación.
Además, si aún no ha comenzado a preparar a su organización ante una posible pandemia comience a considerar estas cuestiones:
– ¿Tiene mi organización medidas de protección para la plantilla que trabaja y viaja a zonas afectadas?
– ¿Está mi organización preparada para que, en caso de mayor riesgo, la mayoría de la plantilla pueda trabajar desde casa con control remoto?
– ¿Qué políticas y procedimientos necesita mi empresa para hacer frente a las interrupciones de suministro y mantener operaciones con menos personal?
Las respuestas a estas preguntas le indicarán cuál es el nivel de preparación de su empresa y le darán una idea de qué áreas de la empresa necesitan un plan de acción.










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