Frente a un 60% de los trabajadores de todo el mundo, únicamente el 35% de los empleados españoles confiesa estar satisfecho con la cantidad de tiempo que le puede dedicar a la familia, según pone de manifiesto el segundo informe sobre conciliación de la vida laboral y personal realizado por la multinacional proveedora de espacios de trabajo flexible Regus tras encuestar a 26.000 profesionales en más de 90 países.
El estudio muestra en cualquier caso que existen claras diferencias dependiendo de la generación a la que pertenezca el trabajador, revelando que son los trabajadores de la “Generación X” (nacidos entre 1965 y 1980) y “Generación Y” (nacidos a partir de 1980) los que más disfrutan trabajando (59%) y los que más satisfechos se encuentran con sus niveles de productividad laboral (72%), frente a los del “Baby Boom” (nacidos entre 1945 y 1964), que han considerado ambas cuestiones en un 39% y en un 63%, respectivamente.
Además, las diferencias en la conciliación personal y laboral, así como en la productividad en el trabajo, también se hacen evidentes entre aquellas personas que son propietarias de un negocio y las que son trabajadoras por cuenta ajena. De esta manera, mientras que un 42% de los propietarios se sienten satisfechos con el tiempo dedicado a la familia y al trabajo, apenas un 30% de los trabajadores por cuenta ajena está satisfecho con la conciliación.
La investigación, que refleja que, en general, el índice de conciliación de la vida laboral y personal en España se encuentra en 97 puntos, muy por debajo de los 120 de la media del resto de países a nivel global, señala que el contraste también se da en el porcentaje de trabajadores de nuestro país que han visto aumentadas sus responsabilidades durante el periodo de recesión (72%), frente al resto de trabajadores a nivel global (60%).
Según Philippe Jiménez, country manager de Regus en España, «el índice de equilibrio entre el trabajo y la vida personal de Regus muestra que los empresarios parecen disfrutar de un mejor equilibrio entre vida y trabajo que sus empleados. La diferencia es que los empresarios pueden tomar sus propias decisiones sobre dónde, cuándo y cómo trabajar, y por tanto hacerlo de un modo mucho más flexible. La consecuencia lógica es que los directivos ofrezcan esta opción a sus empleados, ya que las personas que están contentas en el trabajo son más productivas, tal y como revela uno de nuestros estudios anteriores, según el cual, un 72% de profesionales de todo el mundo afirma que el trabajo flexible mejora su productividad”.
Imagen cortesía de stockimages/ FreeDigitalPhotos.net










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