Mientras que un 48,9% de los contratos de trabajo sí reflejan las condiciones laborales reales del trabajador contratado, lo cierto es que son mayoría (51,1%) los que no las contemplan, sino otras, tal y como pone de manifiesto la última edición del “Informe Infoempleo-Adecco. Oferta y Demanda de empleo en España”, para el que se ha consultado a 3.813 trabajadores en nuestro país.
En esa línea, por ejemplo, un 51,1% de los encuestados asegura trabajar horas de más, si bien la verdad es que esa cifra representa 10 puntos menos ahora que hace un año. En ese sentido, el 39,3% de los que afirman hacer horas extra reconoce que las mismas son menos de 50 al año, mientras que otro 26,2% realiza entre 50 y 100 horas extra al año,
otro 12,1% trabaja entre 101 y 200 horas más de las que están estipuladas en su contrato e incluso un 8,3% de los encuestados hace entre 201 y 300, otro 4,5%, entre 301 y 400, un 3,6%, entre 401 y 500, y el 6,1%, más de 500 horas extraordinarias.
Sin embargo, la realidad es que el 40,1% de los trabajadores dice que su compañía no les compensa de ninguna manera por ese exceso de trabajo, en tanto que un 12,6% reseña que su empresa le ofrece descansos por las horas extra realizadas. Y entre los trabajadores que aseguran que su empresa sí les paga las horas extra, no siempre ven compensado el 100% del tiempo dedicado a asuntos laborales, y aunque el 51,7% afirma que se le pagan más del 90% de las horas extra, el 48,3% restante admite que su empresa le paga menos. Así, al 8,3% le pagan entre el 1% y el 39% de las horas realizadas al margen de su jornada pactada; al 26,2%, entre el 40% y el 69%; y al 13,8%, entre el 70% y el 89%.
Por otra parte, el 27,8% de los trabajadores dice no saber si sus empresas cotizan a la Seguridad Social por las horas extra que ellos realizan a lo largo del año, mientras que el 41% está seguro que no están cotizando por esas horas. De hecho, solo el 31,2% de los encuestados afirma que la compañía para la que trabaja informa a la Seguridad Social de las horas extra y paga la parte correspondiente por ellas.
En cualquier caso, al margen del tiempo de trabajo, el estudio también revela que únicamente el 55,1% de los trabajadores de nuestro país reconoce trabajar en algo relacionado con sus estudios, frente al otro 44,9% que lleva a cabo su labor como profesional en otro ámbito. Eso sí, prácticamente la mitad (49,6%) afirma que su puesto está por debajo de su formación/cualificación, frente a un 47,7% que cree que está en línea con sus estudios y el 2,7% restante que reconoce tener un puesto de trabajo por encima de su cualificación.
Con toda esta situación, no es de extrañar que el 45,7% de los trabajadores no se sienta motivado en su trabajo, frente al 54,3% que sí lo está. Y es que, entre los principales motivos por los que les falta motivación, los encuestados destacan en primer lugar que no se valora lo suficiente su trabajo o a ellos como profesionales, tal y como señala el 59,9% de ellos. Además, un salario insuficiente es la segunda causa por la que no se sienten motivados, con un 53,6% de apoyos, aunque los trabajadores también reconocen que influye el cansancio por hacer siempre lo mismo (26,7%) y la sobrecarga de trabajo (17,5%). No obstante, en otros casos, su desmotivación llega porque son personas negativas o pesimistas (2,8%), por las condiciones laborales, como el horario, el lugar de trabajo, la cultura de la empresa, etc. (5,8%) o porque los compañeros les contagian su falta de motivación (8,5%).
De esa forma, no resulta raro que hasta un 57,2% de los trabajadores asegure estar en estos momentos buscando otro empleo: el 30,1% está contento, pero está buscando otro trabajo porque las condiciones del actual no son las que desea (jornada, salario, tipo de contrato, etc.); el 15,5% busca trabajo porque no está contento con el que tiene ahora; el 8,5% ya está mirando opciones laborales porque se le terminará pronto el contrato; y el 3,1% quiere dar un giro a su carrera profesional. Eso sí, el 42,8% restante no tiene pensado cambiar de empleo: un 20,3%asegura que ahora no entra en sus planes cambiar; un 16,7% no lo están buscando, pero lo harán en un futuro; un 4,1% no está contento con el actual empleo, pero tampoco están buscando activamente; e incluso hay un 1,7% que temen perder su empleo porque en su empresa no van bien las cosas.
En esa tarea de encontrar otro trabajo, el estudio revela que el 41,5% de los trabajadores ha estado ocupado en menos de 5 empresas a lo largo de su vida, mientras que otro 43,4% asegura haber trabajado entre 5 y 10 compañías, e incluso un 15,1% ha trabajado para más de 10 compañías.
En ese sentido, los principales motivos que llevaron a los consultados a aceptar su actual puesto de trabajo fueron: estar en situación de desempleo (62,4% de los casos), aunque otro 20,6% lo hizo por el horario o la jornada de trabajo que tiene, mientras que otro 18,9% también se decantó por el mismo por las oportunidades de desarrollo profesional que ofrece, un 16,3% por la cercanía de la empresa con su domicilio, un 16,2% por la oferta salarial y un 14,3% por presentar una mayor estabilidad (mejor contrato, mayor duración, etc.). Menos unanimidad aglutinan opciones como la posibilidad de teletrabajar, que solo fue relevante a la hora de elegir empleo en el 1,8% de los casos, la reputación de la compañía (en un 7,3%) y el hecho de no estar contento con su anterior puesto de trabajo (en un 9,9%).
No obstante, entre las principales razones que llevarían a los empleados a cambiar de trabajo, un mejor salario es decididamente la primera, pues es requerida por un 59,8% de los consultados. Pero también son claras posibilidades las oportunidades de desarrollo profesional (opción considerada por un 49,6%), la conciliación entre vida profesional y personal (45,1%), el horario o la jornada de trabajo (43,3%) y el ambiente de trabajo (41,3%). Ya en menor medida, disponer de un contrato indefinido sería el pretexto por el que el 29,4% de los encuestados cambiaría de empleo, además de que otro 24,0% lo haría por la ubicación de la empresa, un 22,6% por las oportunidades de aprendizaje, un 15,5% lo haría solo si estuviera descontento con su empleo, un 12,7% por un paquete de beneficios o incentivos competitivo, e incluso un 8,9% si la reputación de la nueva empresa fuera mejor que en la que está y un 8,3% si pensara que él tendría un mejor encaje con la cultura de la nueva compañía.










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