Por Carlos Martínez, CEO de IMF, Escuela de negocios especializada en formación sobre las principales áreas de actividad de la empresa y en formación personalizada.
En la actualidad, las estrategias de marketing no dependen sólo de la inversión económica, sino también de cómo posicionarse y hacer un uso creativo de las nuevas tecnologías y el marketing digital.
Por este motivo ha nacido el “growth hacking”, que, aunque basa sus raíces en el marketing, se diferencia de éste porque se centra en el producto como principal fuente de crecimiento.
Lo cierto es que el “growth hacking” se ha convertido en poco tiempo en la forma más efectiva de conseguir usuarios y transformarlos en clientes. Su objetivo es incrementar la efectividad de las campañas pagadas para conseguir usuarios mediante una reducción de su coste, con el fin de fomentar que sean los propios seguidores los que inviten a sus familiares y amigos.
De esta manera, se estima que el perfil del profesional de esta técnica se convertirá a corto plazo en uno de los más cotizados en el sector de ventas, con una banda salarial que se encuentra entre los 45.000 y 70.000 euros brutos anuales, según el “XI Informe Los + Buscados”, elaborado por Spring Professional. Y más si se tiene en cuenta que el sector de la digitalización creará 1,25 millones de empleos en España en los próximos 5 años, según el estudio de Randstad España “La digitalización: ¿crea o destruye empleo?”.
Estos profesionales son clave para el desarrollo de excelentes campañas de captación y cada día más empresas destinarán una parte del presupuesto para su función.
En esa dinámica, en IMF entendemos que las funciones principales de un “growth hacker” son:
- Target específico. Conocer y dirigirse a un nicho determinado garantiza el éxito de cualquier estrategia. Por eso se debe comenzar por aquellas personas vinculadas con las tecnologías para que, una vez fidelizados, recomienden el producto a otras personas. Es así fundamental tejer una red entre las distintas redes sociales, “influencers” y la propia página para conseguir el máximo número de interacciones y difusión. El “growth hacker” debe saber qué contenidos interesarían o cuáles compartirían y establecer las estrategias adaptadas a su público.
- Viralizar el producto. Es necesario unir el producto con las necesidades del público objetivo, haciendo hincapié en aquellos aspectos del producto que lo diferencian de la competencia. De esta forma, si el cliente está satisfecho con el producto, lo recomendará de forma gratuita, lo que reduce la inversión en campañas de marketing.
- Métricas y más métricas. Para obtener beneficios a largo plazo, el “growth hacker” debe trabajar en objetivos a corto y medio plazo y revisar mediante herramientas de métrica que permitan analizar los resultados. Estas mediciones ayudarán no sólo para saber si es rentable, sino para conocer cómo mejorar el producto para adaptarlo siempre a las necesidades de los clientes.










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