El grupo energético español Iberdrola ha conseguido incrementar su ebitda durante 2014 un 3,1%, hasta alcanzar los 6.965 millones de euros (un 5,5% más del objetivo fijado por la firma), aunque su beneficio neto se ha visto recortado nada menos que un 9,5%, pues ha quedado limitado a 2.326,5 millones de euros como fruto sobre todo de las nuevas medidas regulatorias que afectan fundamentalmente al negocio en España, así como también por el menor importe de los resultados no recurrentes respecto a 2013.
Lo cierto es que, tras una caída del negocio del 3,4% con relación a un año antes, ya que 2014 el mismo ha sumado 30.032,3 millones de euros, los buenos resultados del ebitda han sido posible gracias a la positiva contribución de mercados como Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y México, ya que en lo que afecta a España el ebitda se contrajo nada menos que un 7,4%.
El Grupo Iberdrola, que consiguió también elevar el margen bruto un 3,4%, sumando 12.179,5 millones de euros (principalmente por dedicar un 7,5% menos a aprovisionamientos), totalizó un gasto operativo de 3.633,8 millones de euros, que aunque es una cifra superior en 4,8% a la de 2013, en realidad el dato recurrente (ajustado de acuerdo al plan de eficiencia puesto en marcha por la compañía) alcanzaría los 3.506,1 millones de euros, lo que es solo un 1,1% superior al año anterior.
En cuanto a la evolución de los distintos negocios, el ebitda de redes sumó 3.534,8 millones de euros, lo que significa un 5,6% mejor que en 2013, con todos los países donde la empresa tiene actividad en mejora, salvo en España, donde se limitó a 1.438,5 millones de euros como consecuencia sobre todo del impacto negativo del Real Decreto-ley 9/2013. Por su parte, el área de generación y clientes logró un ebitda de 2.292,2 millones de euros, un 15,4% más que en 2013, en el que el mercado español aportó 1.517,6 millones. Y por lo que respecta al área de renovables, el ebitda se situó en 1.326 millones de euros en 2014, un 11,7% menos que un ejercicio antes y debido fundamentalmente a la caída de los resultados del negocio en España.
En cualquier caso, Iberdrola ha continuado avanzando en el fortalecimiento de su balance durante 2014, habiendo reducido su deuda en cerca de 1.500 millones, de modo que la ha situado a fin de dicho ejercicio en 25.344 millones de euros, además de mantener una posición de liquidez de unos 9.000 millones de euros a fin del año. Una reducción de la deuda que ha fundamentado en la generación de flujos de caja positivos, en el avance del plan de desinversiones en activos no estratégicos, como la venta de las participaciones en el capital de EDP y de BBE, y en el control de las inversiones.
En esa dinámica, el flujo de caja operativo (FFO) se sitúa en 5.458,6 (-2,3% que en 2013) y supera las inversiones netas realizadas en todos los negocios que, durante el ejercicio, ascendieron a 2.848 millones (el 87% se ha destinado a negocios que ofrecen una regulación atractiva y estable). Por países, un 46% se ha invertido en Reino Unido, un 24% en Estados Unidos, un 18% en España y un 12% en Latinoamérica. No obstante, en términos brutos, las inversiones alcanzaron los 3.376 millones de euros.
De este modo, la compañía ha logrado además mejorar sus ratios financieros. Así, el ratio deuda neta/ebitda se sitúa en 3,6 veces, desde 4 veces, mientras que la relación entre los fondos generados en operaciones (FFO) y la deuda neta y entre flujo de caja retenido (RCF) y la deuda neta es del 21,5% y el 18,6%, respectivamente. Además, el apalancamiento se sitúa al cierre de 2014 en el 41,7%, frente al 43,2% de diciembre de 2013.




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